A Julissa el DIF de Yucatán le arrebató a sus hijos por ser lesbiana; acusan red de tráfico.

Julissa es originaria de Tabasco, emigro de su tierra natal para evadir la violencia que sufría por su identidad, ella es lesbiana, y para mantenerse a ella y a su pequeño, de seis años de edad, trabaja como albañila.

Sin embargo, a finales de octubre, en Mérida, Yucatán, nuevamente inició un ‘calvario’ para ella, lleno de discriminación y lesbofobia por parte de una trabajadora social del Hospital General Agustín O’Horan, y de la Prodennay del DIF.

Dichas instituciones del Gobierno de Yucatán le arrebataron a su hija de dos días de nacida y días después, le arrebataron a su hijo. Esto, con el pretexto de que el menor sufría posible maltrato infantil por parte de su madre.

De acuerdo a la información que compartió Julissa, ella acudido semanas antes de su parto al hospital antes mencionado, donde una trabajadora social la atedió para determinar cuánto pagaría por la intervención.

Luego de una ‘indagatoria’ en donde la trabajadora hizo preguntas sobre el por qué quería tener hijos si era lesbiana, a qué se dedicaba y concluir que se drogaba al notar cicatrices que tenía en su cuerpo, mismas que eran resultado de la violencia que sufrió por su orientación, la servidora dio parte a la instancia del DIF, sin pruebas, para que actuaran al respecto.

Negligencia en el parto de Julissa

Julissa parió el 28 de octubre, pero apenas vio nacer a su bebé y se la llevaron, desde entonces no le han permitido amamantarla, sostenerla o verla siquiera.

Además, el hospital no le dio la partida de nacimiento, un documento fundamental para avalar el nacimiento de la niña, y que Julissa es su progenitora.

Ante la desesperación por recuperar a sus hijos, Julissa se ha sometido a constantes pruebas antidoping, a su hijo de 6 años le hicieron pruebas para determinar si sufría violencia física y solo encontraron raspones en la barbilla y en un dedo del pie.

Por su parte, vecinas de Julissa, víctima de discriminación, firmaron cartas donde aseguran que Julissa es una buena madre. Sin embargo, no ha obtenido respuesta de las instancias del DIF.

Posible red de tráfico de menores

De acuerdo con Damiana Quintana Narváez, abogada de Julissa, y quien ha llevado casos similares, este podría ser un caso más de violencia contra infancias, mismas que, asegura, se han llevado a cabo por más de 10 años en Yucatán, es decir, una probable red de tráfico en el gobierno.

“Esto se lo hacen a personas que no saben leer y escribir, madres solteras. Y ahorita en el caso de Julissa, de inicio a fin estaba todo orquestado para despojar a sus hijos por el hecho de ser lesbiana”, señaló para el portal Pie de Página.

Ante esto, la abogada de Julissa acusó directamente a la institución:

“La Prodennay, sin pruebas, sin nada, dice: ‘recibí una llamada anónima, tráemelos, se les va a hacer una valoración’, y después le dicen a la persona: ‘no te puedes llevar a tus hijos porque los violentas’. Cuando tú me traigas el ejercicio de la no acción penal, entonces te devolvemos a tus hijos”.

Sobre el caso de Julissa, el Estado de Yucatán emitió un comunicado en el que aseguró que había “rescatado” a dos menores de edad, uno de seis años y otra recién nacida, que supuestamente corrían “alto riesgo” al permanecer con su madre.

Información. Periódico Correo.

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