Suman cinco madres buscadoras asesinadas en el año.

Maria Carmela Vázquez, quien buscaba a su hijo Óscar desaparecido desde junio, fue asesinada la noche del domingo en el municipio de Abasolo, Guanajuato. Con este crimen suman cinco personas buscadoras de desaparecidos asesinadas en el país en lo que va de 2022.

La mujer caminaba por la calle Leandro Valle, en plena zona Centro de la cabecera municipal, cuando cerca de las 20:30 horas fue interceptada por dos hombres armados quienes le dispararon.

El crimen fue confirmado por el titular de la Comisión para víctimas de Guanajuato (CEAIV), Jaime Rochín, quien lo condenó a través de sus redes sociales. “Desde la CEAIV condenamos el terrible asesinato de la buscadora independiente Carmen. Nos encontramos en coordinación con las autoridades correspondientes para brindar el apoyo necesario a la familia”.

Tres personas buscadoras han sido asesinadas en Guanajuato desde el año 2020.

Francisco Javier Barajas Piña, integrante de la Comisión Estatal de Búsqueda en Guanajuato, fue asesinado el 29 de mayo de 2021. Desde el 29 de febrero de 2020 buscaba a su hermana, la maestra Guadalupe, quien salió ese día de la casa de sus papás, ubicada en el centro de Salvatierra y ya no regresó. Ella fue encontrada el 19 de febrero de 2021, después de un año de búsqueda, en una fosa clandestina.

María del Rosario Zavala de 43 años, murió el 15 de octubre de 2020, en un hospital, luego de ser agredida en su domicilio en la ciudad de León. Ella buscaba a su hijo Yatziri Misael de tan solo 16 años, quien fue sacado por la fuerza de su domicilio el 23 de diciembre de 2019. El 28 de junio pasado, Jorge Ulises, otro hijo de María del Rosario, fue asesinado en su casa.

VÍCTIMAS DEL 2022

Los crímenes contra madres buscadoras de este año se registraron en los estados de Morelos, Puebla, Sonora y Sinaloa.

La primera víctima del año fue la activista Ana Luisa Garduño Juárez, asesinada en enero en el municipio de Temixco, Morelos. Los hechos ocurrieron tras una riña dentro del bar Apolo XI del que ella era dueña; sin embargo, uno de los involucrados la atacó a tiros.

Ana Luisa fundó la asociación civil Ana Karen Vive, que llevaba el nombre de su hija asesinada presuntamente por su novio en el fraccionamiento Burgos en Temixco en 2012. A través de esa organización Ana daba asesoría y acompañamiento a las víctimas de delito como feminicidio y desaparición

El segundo ataque fue contra Aranza Ramos, activista e integrante del colectivo Madres Guerreras Unidas de Sonora. La mataron el 15 de julio en Guaymas luego de ser sacada de su casa a la fuerza. La joven de 28 años dedicó los últimos siete meses a buscar a su esposo desaparecido Bryan Omar Celaya.

El 31 de agosto, Rosario Rodríguez Barraza salía de un templo en Elota, Sinaloa, cuando fue abordada a un vehículo por hombres armados. Horas más tarde su cadáver fue localizado. Ella comenzó a buscar a su hijo Fernando desde el 16 de octubre de 2019.

La penúltima víctima del año fue Blanca Esmeralda Gallardo, asesinada el 4 de octubre en la colonia Villa Frontera en la ciudad de Puebla. Ella buscaba a su hija Betzabe quien desapareció en enero de 2021.

Video: https://www.facebook.com/TSECostaRica/videos/867377844301685/

Información. El Sol del Bajío.

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