Activistas LGBTTTIQ+ buscan erradicar las terapias de conversión en México.

Activistas de la comunidad LGBTTTIQ+, buscan recolectar firmas para exigir la prohibición de las terapias de conversión en México, través de una petición en la plataforma “All Out”.

De acuerdo con la petición, los Esfuerzo para “Corregir” o reprimir la Orientación Sexual “ECOSIG”, conocidos también como terapias de conversión, son una práctica que no se ha erradicado en México y que viola los derechos humanos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans y más; pues en sus métodos utilizan tortura física, y psicológica, electroshocks, privación de la libertad, exorcismos, medicación forzada, violaciones correctivas, entre otras prácticas.

Esta es la razón por la cual colectivos y activistas, buscan recabar 5 mil firmas, que serán entregadas al ante el Senado de la República, con el fin de eliminar los ECOSIG, el próximo 30 de noviembre, cabe decir que hasta el momento las firmas superan las 4 mil 500.

“Solicitamos se continúe a la brevedad posible con el proceso legislativo para aprobar la iniciativa con proyecto de decreto que adiciona un artículo 149 quáter al Código Penal Federal y un artículo 465 bis a la Ley General de Salud, cuyo propósito es prevenir y sancionar las prácticas que pretenden reprimir la orientación sexual, identidad y expresión de género de las personas (terapias de conversión)”, dice la iniciativa.

Cabe decir, que en la Ciudad de México, Estado de México, Baja California Sur, Colima, Zacatecas, Yucatán, están prohibidas las terapias de conversión.

En el 2018, las senadoras Citlalli Hernández, Alejandra Lagunes y Patricia Mercado presentaron una iniciativa para que se prohibir y sancionar estas prácticas; luego el tema se turnó a las Comisiones Unidas de Justicia y de Estudios Legislativos de la Cámara de Senadores, sin embargo, pese al avance la petición no ha sido votada por el pleno del Senado.

La activista Érica Salinas, quien padeció en una de estas terapias de conversión, comentó que este tipo de violencia es permitida por el Estado, debido a que hace algunos años, tener una orientación sexual diferente, estaba catalogado como una enfermedad mental, sin embargo, desde 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS),  quitó de su Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud a la homosexualidad, y recientemente hizo lo mismo con la transexualidad, por lo tanto no hay nada que curar.

“Es violencia permitida por el Estado, en todos los casos se debe a la ignorancia totalmente porque no hay nada que curar. El ser una persona con una orientación distinta a la heteronorma o elegir tu identidad de género no es una enfermedad. Eso ya está tipificado en las organizaciones internacionales, que la homosexualidad ni la transexualidad desde 1990, ya no son consideradas enfermedades”, menciona.

La historia de Salinas, quedó plasmada en el cortometraje Para: Sarah, en el que se sigue de cerca, a dos mujeres (Ana y Sarah) quienes se conocen en un grupo religioso, y con el transcurso del tiempo se expone que el amor va contra cualquier ley o religión.

Información. Periódico Correo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s