Un día antes de que arranque el proceso electoral en Guanajuato, las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado llegaron a resguardar las instalaciones del Comité Directivo Estatal del PRI, solo unos minutos después de desalojar a las personas que tenían tomadas la sede desde hace tres meses, el representante legal de la dirigencia de Ruth Tiscareño se presentó para reclamar que les devolvieran las oficinas.
Las versiones de cómo ocurrieron los hechos la mañana del domingo se contradicen: según Alejandro Arias, secretario general del Comité, reportaron a las 7 am que las puertas del edificio en Paseo de la presa estaban abiertas, fue entonces que llegó el representante legal y los elementos de la policía ya estaban en el lugar; sin embargo, la versión que dio el movimiento de priistas disidentes es que llegaron policías y entraron a la fuerza, agredieron a las personas que estaban de guardia, incluso hubo intentos de violaciones sexuales.
En entrevista con Alejandro Arias, comentó que durante la mañana se presentó Armando de la Cruz Uribe, a quien el grupo de priistas afines a Gerardo Sánchez García, ex candidato a la gubernatura, nombró presidente legítimo del partido en la entidad, acompañado de otros hombres e intentaron entrar.
A partir de la tarde de este domingo las oficinas del PRI en Guanajuato están de nueva cuenta en manos de la dirigencia estatal reconocida por el CEN y ante las instituciones.
Alejandro Arias señaló que encontraron unas oficinas completamente deterioradas, por lo que se hizo el llamado al Ministerio Público para que diera fe de los destrozos y puedan ser integrados en la carpeta de investigación que se inició en contra de los priistas disidentes.
A través de un comunicado de prensa, Armando Uribe Valle acusó a Alejandro Arias de enviar a los policías que, según dice, colaboraron en las campañas políticas de Érika Arroyo y Edgar Castro hace cinco años.
Información. Carmen Pizano.
Foto. Periódico Correo.

