A pesar de ser personas vulnerables a contagiarse COVID-19, al menos 250 trabajadores con hipertensión y diabetes de la planta General Motors (GM) en Silao fueron obligados a regresar a trabajar, denunció Israel Cervantes Córdova, representante de la organización ‘Generando Movimiento’.
Cervantes Córdova señaló que tras el anuncio del Gobierno del Estado al cambio del semáforo estatal COVID-19 a naranja, los directores de la compañía fueron quienes decidieron que los empleados volvieran a laborar o los despedirían.
Explicó que las personas que padezcan ya sea hipertensión o diabetes son los empleados que regresaron; en el caso de que tengan las dos enfermedades se quedarán más tiempo en casa.
El exempleado de la planta aseguró que los empleados han mostrado preocupación, al pertenecer a grupos de riesgo y ser más vulnerables a contagios por los brotes que se han dado en la empresa.
El representante de ‘Generando Movimiento’ mencionó que la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) realizó una revisión a la planta la semana pasada, y confió en que se fortalezcan los protocolos de prevención.
Sin más opción que regresar al trabajo o quedarse sin empleo, cientos de obreros tendrán que regresar a General Motors.
Información. Carmen Pizano.
Foto. El Sol de México.

