El coronavirus avanza inexorable en América Latina, con cerca de 640 mil casos y más de 35 mil muertos, dejando oscuros pronósticos en materia económica.
El número de casos en el mundo se multiplicó por dos en un mes, con una aceleración impresionante de los contagios en América Latina y el Caribe, superando ayer los cinco millones de infectados.
El aumento exponencial de casos en Brasil (310,087, el doble que hace nueve días), en Perú (108,769), México (59,567) y Chile (57,581) impulsan el avance de la Covid-19 en Latinoamérica.
EU. alcanzó los 38.6 millones de pedidos de subsidio por desempleo desde mediados de marzo, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, advirtió de la “fuerte probabilidad” de más ayuda tras los tres billones de dólares ya inyectados a la economía. El presidente Donald Trump, que presiona por mayor reactivación de la economía, anunció que sus banderas ondearán a media asta por tres días en edificios del gobierno para honrar a víctimas de la Covid-19, que ha dejado 94 mil 702 muertos desde el inicio de la pandemia.
Brasil, uno de los países en que la pandemia crece más deprisa alcanzó un récord diario de mil 188 fallecidos. El gigante sudamericano es, además, el tercer país en número de afectados, con 310,087 casos, por detrás de Estados Unidos y Rusia. La cifra de contagios podría ser, sin embargo, hasta 15 veces mayor, debido a la dificultad de tener estadísticas precisas por la falta de test, según analistas.
En el mayor cementerio de América Latina, en Sao Paulo, el ritmo es frenético. “Nuestro promedio era de 30-35 [entierros] diarios; un día fuerte, 45. Actualmente estamos enterrando a 60”, dice James Alan, supervisor de sepultureros del camposanto de Vola Formosa.
“De terror”
Perú tiene 108 mil contagios y más de 3 mil muertes, la Defensoría del Pueblo advirtió que los hospitales de Lima están a punto de colapsar y denunció que faltan equipos médicos, personal, camas, ventiladores, oxígeno, entre otros insumos. “Es como una película de terror, adentro (del hospital) parece como un cementerio por los cadáveres, los pacientes mueren en sus sillas, (o) en sillas de ruedas”, dijo un enfermero del hospital Hipólito Unanue.
Chile, que recibió a la pandemia tras seis meses de crisis social que golpeó duramente su economía, se acerca a los 60 mil casos y las protestas en Santiago se han extendido por la falta de alimentos. “Se trata de una batalla descomunal de la cual nadie puede desmarcarse”, dijo el ministro de Salud y advirtió que el aumento de los casos “va a provocar presión en la red asistencial” en los próximos días.
Ecuador con casi 35 mil casos y casi 3 mil muertos, comenzó el miércoles su desconfinamiento, pero enfrenta un nuevo problema: dos tercios de los presos de una prisión están contagiados.
En tanto, cientos de transportistas bloqueaban rutas en Honduras en demanda de un bono para subsistir ante el toque de queda implantado por el gobierno para contener la propagación del coronavirus.
Guatemala, donde una nueva ley obliga a proporcionar servicios básicos públicos y privados, recriminó a Estados Unidos la deportación de migrantes enfermos.
En China, donde la epidemia apareció en diciembre en la ciudad de Wuhan, los 3 mil diputados de la Asamblea Nacional Popular (ANP) se reúnen para la gran cita anual del régimen comunista del presidente Xi Jinping, quien “proclamará la victoria total frente al virus”.
Información. Periódico Correo.

