Pedro Zúñiga, es uno de los 28 boleros que aseaban calzado en el jardín principal; los más vulnerables por tener alguna enfermedad se fueron a sus casas a resguardarse; los demás fueron removidos a los portales, pero hay días que en toda la jornada no bolean ni un par de zapatos, hoy piden a la población que les den trabajo, “nos ajustamos, vamos a domicilio o recogemos el calzado y luego lo regresamos aseado o que la gente pase y nos los dejé luego lo recoja”, ofrece este hombre que desde niño se dedica a este oficio.
Para don Pedro la pandemia del COVID19, lo ha puesto en una situación crítica, “hoy llegué desde las 8:30 de la mañana y a las 11, no llevo ni una boleada; por ello le pedimos a la gente que nos voltee a ver; que sepan que aquí estamos, nos ajustamos a lo que el cliente nos pida, lo que queremos es seguir trabajando, necesitamos llevar el sustento a nuestras familias”, dijo.
Hoy más que nunca necesitamos del apoyo de los ciudadanos para que nos apoyen, muchos somos una generación más dedicada a lustrar zapatos y todos tenemos necesidad de llevar la comida a nuestra familia, precisó,
Con 46 años de edad, don Pedro explica que comenzó con este oficio a los 14 años de edad, ya tiene más de 32 años dedicados a este oficio y esta es la peor crisis que enfrentan y que los agarró desprevenidos, “ha habido influenza, cólera, inundaciones, pero nada como el coronavirus que nos ha venido a afectar”.
Para los que quieran apoyar a los señores boleros pueden llevar su ayuda al portal, del jardín principal, contra esquina del Banorte, con don Pedro Zúñiga.
Información. Periódico Correo.

