Los comerciantes del área de comida del mercado municipal se resisten a cerrar sus negocios al ser el único sustento familiar, sin embargo su ingreso ha bajado hasta en un 80%, puesto que la venta más fuerte eran las de los comensales en el lugar y no la venta para llevar.
Buscan llegar a acuerdo
A más de dos semanas en que se les notificó a los propietarios de estos negocios que debían cerrar como medida preventiva ante la pandemia del Covid-19 para así evitar contagios, los comerciantes, en su mayoría mujeres que son sustento de sus hogares, buscaron llegar a un acuerdo para vender en el sitio colocando solamente una mesa para reducir el número de personas, además de acatar todas las medidas sanitarias.
Sin embargo en estos días han sido críticas para quienes decidieron continuar trabajando, puesto que las ventas bajaron hasta en un 80% y cada día van disminuyendo, “somos poquitos los que seguimos; la mayoría somos madres que sostenemos los gastos de la casa, pero como también ya menos gente viene al mercado y los que lo hacen compran y se van, ya no llegan a este lado”, dijo María Hernández.
Mencionó que se les permitió tener una mesa solamente y de preferencia la comida se vendiera solamente para llevar, lo que poco ha funcionado, “es que la gente venía a comprar su mandado y primero venía a comer, incluso mucha gente de comunidad que solo venía a comer, pero para llevar nadie quiere llevar la comida”, comentó.
Los comerciantes señalaron que, de continuar en esta situación, tendrán que cerrar en pocos días; están en espera de que alguna autoridad les apoye para sobrellevar la cuarentena en casa, porque los gastos no se detienen, “estamos al día y nuestros hijos tienen que comer, sólo esperamos que nos ayuden mientras pasa todo esto y podamos volver a trabajar”, comentó.
Información. Periódico Correo.

