A pesar de que recientemente se invirtieron más de 300 mil pesos en restaurar el pergolado de la Presa de San Renovato, sus alrededores lucen sucios y descuidados.
En la renovación de las pérgolas de madera de la Presa de San Renovato, se invirtieron cerca de 300 mil pesos en el retiro de las piezas en mal estado y la renovación de 108 de estos maderos, pero al parecer, el embellecimiento solo se quedó en la compuerta, ya que los andadores lucen descuidados y sucios.
Correo realizó un recorrido por la zona y pudo constatar el olvido en el que se encuentran la presa, que debería ser para el esparcimiento de capitalinos y visitantes.
Desde que se llega a la zona de asadores, un tótem informativo está vandalizado, al igual que la mayoría de las señaléticas que indican que está prohibido encender fogatas.
El pasto luce crecido y descuidado entre montones de basura, principalmente botellas y latas de cerveza, lo que evidencia que más que ser un lugar de esparcimiento es utilizado como cantina al aire libre y baño, ya que también está lleno de excrementos y el olor a orina es evidente.
Comerciantes de los alrededores, que pidieron anonimato, denunciaron también que ante la falta de vigilancia, son constantes los asaltos y robos a mano armada, de los cuales los responsables, huyen entre el cerro después de cometer los atracos.
En el 2010, en la gestión de Nicéforo Guerrero, se realizaron obras para su transformación, en la que se construyeron los andadores y asadores que actualmente se encuentran en el olvido.
Información. Periódico Correo.

