De rodillas, con vestimentas típicas, algunos con lágrimas en los ojos, miles de irapuatenses se citaron en el templo de Guadalupe ya sea para agradecerle el milagro de salvar la vida a un familiar o para pedir el bienestar de personas desaparecidas. Aunque muchos fueron a solicitar la seguridad del municipio.
Tal es el caso de la señora Bertha quien cada año visita el templo de Guadalupe en compañía de su mamá, quien a pesar de estar en silla de ruedas y contar con una edad muy avanzada, sigue saliendo con la misma fe que cuando podía ponerse en pie; este año cambiaron la petición a la guadalupana: “que se deje de derramar tanta sangre en Irapuato”.
Comentó: “Venimos a pedirle con el corazón en la mano que nos ayuden a encontrar a los hijos de mi amiga que los acaban de secuestrar, pero sobre todo que ya no existan estas matanzas”.
Algunos más festejan el milagro de la vida, Doña Carmen estuvo a punto de perder las piernas por la que va para agradecer de rodillas que aún le diera la oportunidad de ir un año más para saludarla. Ivonne por ejemplo se mostró muy contenta de que su hija pudiera nacer pese a las complicaciones.
Comentó: Nació de ocho meses, y yo le dije que si me dejaba venir antes de su fiesta yo se la iba a traer, yo soy católica desde chiquilla, mis papás eso me inculcaron”.
Información. Periódico Correo.

