La violencia contra las mujeres en modalidades como el acoso callejero no deberían quedar en simples multas económicas, sino que la sanción debería incluir un proceso de reeducación a los agresores, manifestó la directora del Instituto para las Mujeres Guanajuatenses, Anabel Pulido López.
La funcionaria estatal comentó que ha hablado con las titulares de las instancias municipales para que se impulsen reformas a los reglamentos y al Bando de Policía y Buen Gobierno, que obligue a los agresores a hacer trabajo a la comunidad y un proceso de reeducación.
Pulido López insistió en que las mujeres deberían tener la certeza de que podrán salir a la calle sin el temor de ser víctimas de algún tipo de violencia.
Lo anterior, luego de que en redes sociales se denunciara que el modus operandi de agresores comienza en los bares y antros de la capital del estado, aprovechándose de las mujeres que salen a divertirse.
Anabel Pulido apuntó que las mujeres no son las responsables por algún tipo de agresión que sufran, pero las autoridades sí están obligadas a dar las garantías de seguridad.
En entrevista, la directora del IMUG señaló que la sanción social no llega a ser suficiente para los agresores, por lo que es necesario que se hagan las reformas a los reglamentos municipales.
Información. Carmen Pizano.
Foto. Periódico Correo

