Guerra en Medio Oriente: ¿Qué significa el rescate del militar estadounidense en Irán?

Durante las cinco semanas que han transcurrido guerra en Irán, Estados Unidos ha destacado el cumplimiento de sus objetivos militares a un costo limitado, tanto de material y equipo bélico como de vidas humanas; sin embargo, el viernes pasado, el abatimiento de un avión de combate F-15 y la operación de rescate de los militares a bordo puso en duda no solo los objetivos supuestamente alcanzados sino también los límites del poder militar estadounidense mientras se ponía a prueba la doctrina que predica no abandonar a los soldados caídos.

En dos operaciones de rescate, Fuerzas Especiales estadounidenses se infiltraron en el territorio enemigo para rescatar al piloto y al oficial de armas derribados en una operación de combate sobre las montañas iraníes. La segunda de estas misiones, calificada como “muy histórica” por el presidente Trump, tardó dos días en localizar y extraer al militar estadounidense en lo que la Casa Blanca ha enmarcado como una demostración del poderío militar estadounidense.

“Ordené a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos hacer lo que fuera necesario para traer a casa a nuestros valientes guerreros, una decisión arriesgada porque pudimos haber terminado con 100 muertos en vez de uno o dos; es una decisión difícil de tomar pero en los Estados Unidos no dejamos a ningún estadounidense detrás, no hacemos eso (…) El heroico oficial de armas del F-15 había evadido la captura en territorio iraní por casi 48 horas, eso es mucho tiempo cuando estás herido y sangrando”, declaró el presidente Trump.

¿Por qué Estados Unidos rescata a soldados atrapados tras líneas enemigas?

La premisa estadounidense de no dejar a ningún combatiente en riesgo de ser capturado por el enemigo se ha convertido en una doctrina militar que en esta ocasión implicó una operación de más 155 aeronaves y alrededor de 100 operadores de Fuerzas Especiales para rescatar a los soldados derribados sobre territorio hostil. Sumado al F-15 abatido, cuyo costo puede ir de los 62 a los 100 millones de dólares dependiendo de la configuración, el comando central perdió también un A-10 Warthog, dos aviones de transporte C-130 y dos helicópteros Blackhawk, más otros dos que fueron dañados durante la primera operación de rescate.

Los esfuerzos humanos y materiales puestos en el rescate de los dos militares demuestran los sacrificios que los altos mandos estadounidenses están dispuestos a aceptar para mantener el compromiso de no dejar a nadie atrás; sin embargo, este no es solo un compromiso moral hacia con los soldados a su mando.

Especialistas señalan que el costo del entrenamiento de pilotos, marinos y soldados, más el tiempo utilizado en ello, es más costoso que lo utilizado en una eventual misión de rescate. Se estima que en 2020, el costo total del entrenamiento y equipo destinado para misiones de búsqueda y rescate en situaciones de combate no superaba mil millones de dólares, lo que no representaba el uno por ciento del presupuesto asignado al Pentágono ese año.

Más allá de la razón aritmética, a pesar de los riesgos que implica una misión de rescate, los costos que estas pueden representar y la necesidad de desviar recursos lejos de los objetivos de una operación militar, las Fuerzas Armadas estadounidenses incurren en estas operaciones por un cálculo sobre las prioridades de los combatientes en el terreno y la moral de las tropas.

No obstante, en esta ocasión los hechos que originaron la operación de rescate evidenciaron que la narrativa impulsada desde la Casa Blanca sobre la destrucción de las capacidades iraníes está lejos de la realidad del campo de batalla. En opinión del internacionalista Rubén Ramos Muñoz, profesor de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón  de la UNAM y especialista en Medio Oriente, el abatimiento del avión y los costos de la operación representaron el encuentro de la propaganda estadounidense con la realidad sobre el terreno.

“Estados Unidos hace uso de la manipulación mediática para no reconocer su debilidad en el conflicto, este es un claro ejemplo. Gastaron muchos recursos materiales, humanos y económicos para poder rescatar a un soldado que es en realidad un problema mínimo en este conflicto (…) Estados Unidos quería demostrar que cuenta con las capacidades para hacer estas operaciones pero demostró que, simplemente, su nivel militar no es el previsto en este conflicto y no tiene la capacidad de derrotar a Irán en las condiciones que se presentan actualmente”, apunta el académico.

Las amenazas de Donald Trump sobre el Estrecho de Ormuz

El presidente Trump ha amenazado a Irán con atacar puentes, caminos y centrales eléctricas si el régimen no accede a permitir el libre tránsito por el Estrecho de Ormuz; y  más allá que los ataque deliberados a infraestructura civil son considerados un crimen de guerra, algo que el mandatario ha declarado no toma en cuenta, Irán ha rechazado ceder ante las presiones estadounidenses y asegura que estar listos para continuar con las hostilidades.

Ante una potencia militar como la estadounidense, que invierte más recursos en Defensa que los otros 20 mayores con presupuestos militares del planeta, Irán ha optado por una guerra asimétrica en donde apuestan que el desgaste del enemigo termine por hacerlo desistir de cumplir con sus objetivos militares. El profesor Ramos Muñoz señala que, históricamente, Estados Unidos nunca ha podido salir victorioso en este tipo de conflictos y los ejemplos más recientes justo en la región de Medio Oriente muestran a Washington los riesgos que conlleva una operación más duradera.

“Esto es una derrota política a nivel internacional y lo más costoso es el golpe a su reputación y la pérdida de su hegemonía. Recordemos que la hegemonía no es tener la supremacía militar sino cuando los demás actores estatales no cuestionan un liderazgo internacional que establezca las reglas; después de la Guerra Fría el mundo aceptó que las reglas internacionales fueran dictadas por Estados Unidos, en términos económicos, políticos y propagandistas. Estas derrotas en Oriente Medio demuestran que ha perdido ese lugar”, finaliza el especialista.

Información. Reporte Índigo.

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