Tormenta genera daños en cultivos de Guanajuato; vientos y granizo acaban con varias hectáreas.

La tormenta de la tarde y noche del domingo dejó severas afectaciones en los cultivos guanajuatenses; no sólo el viento sino el granizo dañó varias hectáreas en distintos municipios.

En el caso de Abasolo, la granizada inició por la noche; las calles y carreteras se pintaron de blanco, pero además de esta inusual imagen para las y los abasolenses, en las parcelas se vivió de otra forma este fenómeno natural.

Entre las siembras afectadas están las de trigo, sorgo, pepino, fresa, sandía y hasta garbanzos que quedaron afectadas severamente; durante la mañana del lunes, los productores empezaron a hacer el recuento de daños y pérdidas frente a una condición que describieron como “de por sí alarmante”.

“A los de Pénjamo no nos granizó, pero en Abasolo sí y arrasó parejo; los cultivos están afectados y era nuestra esperanza no podemos controlar los fenómenos naturales, pero de por sí ya estábamos en alerta por las condiciones que hay; ahora esto nos pasó a fregar”, señaló Juan José García, productor de Pénjamo.

Los campos de siembra amanecieron, muchos de ellos aún entre el granizo y pedazos de las plantaciones que fueron arrancados por los vientos y la tormenta, y a los productores sólo les quedó revisar qué es lo que podrán salvar.

“Durante la tarde empezó a hacer viento y eso ya nos preocupó porque el trigo está en etapa de floración y cuando se cae, se acabó”.

En Pénjamo, las plantaciones de trigo fueron las más afectadas por las fuertes rachas de viento; el mismo destino corrieron los cultivos de sorgo que, a punto de que estuvieran listos, terminaron destrozados.

Por otro lado, en Abasolo el daño fue mayor, pues el granizo terminó por destrozar el trigo, aplastar los cultivos frutales y el de otros granos en el que los productores invirtieron una vez más su futuro.

“Desde la orilla de las parcelas en Abasolo vimos todo blanco, el granizo llegó fuerte”, señaló Hugo Jímenez.

Si bien, tanto en Abasolo como en Pénjamo, la gente describió la tormenta como una lluvia muy fuerte, intervalos de granizo y vientos que parecían imparables y ocasionaron encharcamientos incluso en templos, la situación fue crítica también en otros municipios como San Luis de la Paz, donde habitantes señalaron que hubo zonas en las que no solo granizó, sino que cayeron granizos de gran tamaño que de forma inevitable acabaron con los cultivos.

Los daños ocurrieron en varios municipios más; en Irapuato, aunque no hubo granizadas, los vientos afectaron también los cultivos de trigo y hasta los de fresa, señaló Guadalupe Zamora, comisariado ejidal de Encino del Copal.

“No hubo daños considerables en Irapuato, pero el viento sí tiró algunas plantas; el caso estuvo peor con los compañeros que están más para el rumbo de Silao y León; allá también cayó granizo”.

Y Romita fue otro de los afectados; inclusive el presidente municipal Pedro Tanamachi se pronunció sobre los daños que afectaron a los cultivos locales.

Información. El Sol del Bajío.

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