Colectivos y organizaciones convocaron a una jornada informativa y de acción el próximo 5 de abril en la ciudad de Oaxaca, en solidaridad con las familias afectadas por el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México y en defensa de la vida marina.
La iniciativa, denominada “jornada viva”, es impulsada por agrupaciones como Cochera en Servicio, Idas, Silvestra y Cojudidi, entre otras. Durante el encuentro se realizarán charlas y talleres enfocados en el cuidado y protección del mar, así como actividades de sensibilización sobre los impactos ambientales del derrame.
Como parte de las acciones, los organizadores informaron que se estarán recibiendo donaciones de cabello y mallas de nailon, materiales utilizados en procesos de limpieza para absorber aceites de hidrocarburos en zonas contaminadas.
La convocatoria surge luego de las afectaciones en el litoral del Golfo de México, donde autoridades federales reportaron la recolección de más de 700 toneladas de hidrocarburo a lo largo de 480 kilómetros de costa en los estados de Campeche, Veracruz y Tamaulipas. De acuerdo con información oficial, el área impactada supera los 630 kilómetros.
El grupo interinstitucional encargado de atender la contingencia señaló que mantiene el control de la contaminación mediante el despliegue de alrededor de 3 mil elementos para labores de contención y saneamiento. No obstante, indicó que continúan las investigaciones para determinar el origen del derrame.
En las zonas afectadas, habitantes y pescadores han participado en labores de limpieza de playas, lagunas y áreas de anidación de tortugas, mientras reportan afectaciones a sus actividades económicas.
De acuerdo con Gustavo Alanís, director ejecutivo del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, en días recientes, se registró un nuevo recale de chapopote en la localidad de Antón Lizardo, en el municipio de Alvarado, Veracruz, donde en una sola jornada se recolectaron 1.2 toneladas de residuos en casi 10 kilómetros. En ese mismo punto, fue localizado un ejemplar juvenil de tortuga verde con hidrocarburo adherido a su cuerpo, el cual fue trasladado para su atención.
Especialistas en materia ambiental han cuestionado la respuesta institucional ante el derrame y la falta de información pública. Entre las preocupaciones señaladas se encuentra la ausencia de claridad sobre la activación del Plan Nacional de Contingencias y la evaluación de los daños ambientales.
También se ha señalado que, pese a reportes oficiales, monitoreos independientes indican la llegada continua de residuos a diversas playas y la persistencia de contaminación en zonas costeras.
De acuerdo con investigaciones de organizaciones civiles, el derrame habría iniciado desde febrero en un ducto petrolero, y no en marzo como se informó inicialmente. Imágenes satelitales y registros de operaciones en la zona apuntan a la presencia de una mancha de hidrocarburos desde ese periodo, así como a trabajos técnicos sobre la infraestructura involucrada.
Estas versiones señalan que la falta de alerta temprana habría impedido que comunidades costeras se prepararan ante la llegada del contaminante, lo que derivó en afectaciones a ecosistemas, actividades pesqueras y condiciones de vida en la región.
Ante este escenario, colectivos en distintas partes del país han comenzado a organizar acciones de apoyo y concientización. En Oaxaca, la jornada del 5 de abril busca visibilizar la situación en el Golfo y promover la participación ciudadana en iniciativas de cuidado ambiental y solidaridad con las comunidades afectadas.
Información. El Sol del Bajío.

