El Pentágono analiza la instalación de láseres antidrone en el espacio aéreo de Washington DC, en respuesta a recientes avistamientos de drones cerca de la base militar Fort Lesley J. McNair, donde residen el secretario de Defensa Pete Hegseth y el secretario de Estado Marco Rubio.
La decisión busca reforzar la seguridad de altos funcionarios estadounidenses en un contexto de hostilidades con Irán, indicó el medio The New York Times.
El debate sobre el despliegue de este sistema láser ocurre mientras la Administración Federal de Aviación (F.A.A.) y el Departamento de Defensa avanzan en la resolución de una prolongada disputa sobre el uso de esta tecnología a lo largo de la frontera con México.
Ambos organismos trabajan en un acuerdo de utilización de láseres contra drones en la región fronteriza, aunque los funcionarios de la F.A.A. mantienen reservas sobre los riesgos de seguridad que implica la operación de estos sistemas.
La posibilidad de ubicar un sistema láser en Fort McNair añade complejidad a una zona aérea ya congestionada. El Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, ubicado a solo tres kilómetros de la base militar, fue escenario hace 14 meses del accidente aéreo más grave en casi 25 años, cuando un helicóptero del Ejército y un avión de pasajeros colisionaron en el Potomac y murieron 67 personas.
Este antecedente ha intensificado las exigencias para asegurar la protección del espacio aéreo capitalino.
El sistema láser, bautizado como LOCUST y fabricado por AeroVironment Inc., ha sido objeto de evaluaciones detalladas por parte de la F.A.A. después de pruebas en el polígono de misiles White Sands, en Nuevo México. El teniente coronel Adam Scher, portavoz de la fuerza interagencial para el combate contra drones del Departamento de Defensa, declaró a The New York Times que el láser no causó daño estructural al avión en los ensayos. Añadió que el sistema funcionó según lo esperado en cada ocasión.
La F.A.A. ha considerado emitir un aviso a pilotos —conocido como NOTAM— para advertir sobre el tránsito en la zona de El Paso únicamente a quienes no tengan activada la tecnología de radiodifusión de ubicación en cabina.
Esto permitiría a los operadores del láser contar con información precisa sobre aeronaves cercanas. Aaron Westman, director sénior de AeroVironment, explicó que estos datos podrían integrarse al software del sistema láser para incrementar la protección a las aeronaves civiles.
Durante una demostración en febrero, la activación reiterada del láser sobre un objeto que era un globo de fiesta provocó el cierre total del espacio aéreo de El Paso por orden de la F.A.A. El cierre iba a durar diez días, pero tras la presión de la Casa Blanca se ordenó la reapertura inmediata.
La disputa interagencial en torno al uso de láseres antidrone surgió en enero, cuando el Departamento de Defensa notificó formalmente a la F.A.A. su intención de activar el sistema LOCUST en la base militar de Fort Bliss, Texas. La F.A.A. manifestó por escrito su preocupación ante el riesgo para civiles y sugirió restricciones temporales de vuelo para realizar ensayos controlados.
El desacuerdo se evidenció en una reunión de seguridad nacional en la Casa Blanca este mes, liderada por Marco Rubio. Según fuentes citadas por The New York Times, representantes del Pentágono presionaron al secretario de Transporte, Sean Duffy, y al administrador de la F.A.A., Bryan Bedford, para que se avalara el uso del láser contra el narcotráfico en la frontera.
La presión aumentó días después, cuando varios avistamientos de drones en Fort McNair activaron las alertas de defensa. De acuerdo con el mismo medio, el Pentágono incluso contempló la reubicación de los secretarios Hegseth y Rubio como medida extraordinaria.
Heather Chairez, portavoz de la fuerza conjunta dirigida por el Ejército en la región de la capital, confirmó a The New York Times el aumento de la vigilancia antidrone en Fort McNair, aunque especificó que “no existe una amenaza creíble”. Chairez optó por no responder sobre el empleo de láseres en la base.
La F.A.A. ha enfrentado cuestionamientos por la seguridad del espacio aéreo desde el accidente sobre el Potomac y un siniestro reciente el 22 de marzo, cuando dos pilotos de Air Canada murieron al colisionar con un camión de bomberos en pista en el aeropuerto de LaGuardia, Nueva York. En ambos casos, la escasez de personal en torres de control y fallos de comunicación resultaron determinantes.
El presidente Donald Trump expuso su postura en una sesión informativa el 9 de marzo en Doral, Florida, al destacar: “La tecnología láser que tenemos ahora es increíble. Muy pronto, los láseres harán el trabajo que hoy realizan los Patriot y otras defensas, pero a un costo mucho menor”.
Información. Infaboe.

