San Miguel de Allende consolidó en los últimos trece años una estrategia de diversificación turística basada en el impulso a las bodas y al desarrollo vitivinícola, dos sectores que actualmente generan actividad económica y empleo para la población local.
El alcalde Mauricio Trejo explicó que este proceso inició en 2013, durante su primera administración, cuando se identificó la necesidad de ampliar la oferta turística del municipio. “En aquel entonces era puro turismo cultural y no se estaban generando fuentes de empleo”, señaló.
A partir de ese diagnóstico, se definieron cuatro ejes de desarrollo turístico. El primero fue el turismo de bodas.
“Dijimos impulsar las bodas”, indicó. En ese momento, el municipio registraba alrededor de 115 eventos anuales.
Trece años después, la cifra alcanzó 900 bodas en 2025. “Hoy, 13 años después, tuvimos en el año 2025, 900 bodas. Hace 13 años teníamos únicamente 115”, afirmó Trejo al referirse al crecimiento de este sector.
El segundo eje planteado fue el turismo médico, que, según indicó, continúa en proceso de desarrollo. “Ese todavía falta desarrollar”, dijo.
El tercero fue el turismo de negocios, sobre el cual mencionó que “va caminando muy bien”.
El cuarto componente se centró en recuperar la vocación vitivinícola de San Miguel de Allende. “El cuarto proyecto detonador de economía fue regresarle a San Miguel su vocación vinícola o vitivinícola que tenía hace 250 años”, explicó.
Viñedos dan empleado a más de mil sanmiguelenses
En este rubro, el municipio cuenta actualmente con más de 14 viñedos en operación. Estos espacios combinan la producción de vino con actividades turísticas como recorridos, degustaciones y eventos sociales.
El impacto en el empleo es otro de los resultados señalados. “Hoy hay más de mil 200 sanmiguelenses trabajando en esos viñedos”, afirmó el alcalde.
Trejo destacó que el desarrollo de estos proyectos requirió continuidad a lo largo de varias administraciones. “Fue un proyecto que, por darle seguimiento, fue todo un éxito”, expresó.
Además, señaló que la integración entre el turismo de bodas y los espacios vitivinícolas ha contribuido al crecimiento económico local. Ambos sectores se han vinculado mediante la realización de eventos en viñedos, lo que ha ampliado la oferta turística.
Reconocen a San Miguel de Allende como el mejor destino de uva
El municipio recibió recientemente un reconocimiento nacional dentro del segmento de turismo enológico. “Nos han nombrado el mejor destino de uva y vino, o vitivinícola, de todo el país”, indicó.
Sobre los resultados alcanzados, el alcalde sostuvo que estos forman parte de una base para el desarrollo futuro. “Estamos dejando los cimientos para un San Miguel igual o más fuerte por los siguientes 10 años”, mencionó.
También hizo referencia a la importancia de mantener la continuidad de estos proyectos. “Esperemos que no lleguen gobiernos que echen todo al traste”, dijo.
Finalmente, subrayó el tiempo requerido para consolidar estos sectores. “13 años nos tomó”, afirmó al referirse al proceso que permitió posicionar a San Miguel de Allende en el turismo de bodas y en la actividad vitivinícola, donde este año fue reconocido como la mejor región vitivinícola de México.
Información. El Sol del Bajío.

