Las imágenes de dos guardias de una caseta de vigilancia, en un sector exclusivo de San Pedro Garza García, que recibieron una golpiza por parte de un vecino generaron indignación en el país luego de que un video en el que se registró el violento episodio fuera dado a conocer de manera masiva en redes sociales.
Últimamente, las agresiones a puño cerrado o con objetos como tubos, e incluso el robo del equipo de vigilantes de seguridad en colonias residenciales, se han incrementado en Nuevo León.
Se tratan de casos que involucran a residentes prepotentes y a vigilantes de empresas privadas, contratados por las juntas de vecinos de las colonias.
El factor clave es que estas agresiones son videograbadas, lo que ha hecho explotar las redes sociales, terminando en denuncias penales por intento de homicidio, procesos en los que la autoridad judicial ha intervenido e iniciado sus respectivas investigaciones.
Perdiendo los estribos
Esta serie de episodios violentos han desencadenado el repudio de la comunidad, poniendo al descubierto la vulnerabilidad a la que se enfrentan los guardias de seguridad en sus labores diarias.
El 4 de julio de 2024, Bernardo «N», un vecino de la colonia residencial Olinalá en San Pedro, se hizo viral mediante un video donde se le observa dando una golpiza a dos guardias de la caseta de vigilancia.
Tras la videoexposición, la asociación civil Unión de Colonos del sector presentó ante la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León una denuncia por lesiones con violencia y robo con violencia de una tablet propiedad de la colonia, daño en propiedad ajena y amenazas físicas y verbales.
Sin embargo, el estatus jurídico actual es que el agresor se amparó y detuvo la investigación contra su persona, por lo que el caso permanece «congelado».
En marzo de 2026, se registró uno de los hechos más sonados cuando ocurrió una brutal agresión contra un guardia de seguridad privada en Santa Catarina, la cual fue captada en video y se viralizó en redes sociales.
Se trata de un guardia que se encontraba en la caseta del fraccionamiento El Aguacatal, de la colonia Valle Poniente. El testimonio en video de este caso muestra a un residente golpeando brutalmente al trabajador por haberle tomado una fotografía a su vehículo, un protocolo habitual de ingreso a conjuntos de viviendas.
El presunto responsable fue identificado y la Fiscalía estatal inició una investigación tras una denuncia, y el estatus actual es una posible mediación legal entre ambas partes.
Otro episodio que se registró casi de forma paralela, fue el de otro vigilante de la colonia Privada San Carlos, en el municipio de Guadalupe.
De nuevo, el hecho se hizo viral al mostrar el momento en el que el guardia es golpeado con un tubo por dos vecinos, después de negarles el acceso a bordo de un auto de alquiler y por pedirle identificación al chofer.
La víctima fue enviada al hospital al sufrir una herida de 13.5 centímetros que requirió ocho puntadas en la cabeza, lo que acabó en una denuncia por presunto intento de homicidio.
Ante el caso, la Fiscalía General de Justicia estatal inició una carpeta de investigación, rastreando el domicilio de los agresores que resultaron ser tío y sobrino.
Vecinos violentos
En junio de 2024, a través de redes sociales, fue difundido un video en el que se exhibe a un padre y a su hijo dando una golpiza contra un vigilante en una colonia de Monterrey.
El residente golpeó al guardia, presuntamente porque este le negó el acceso al fraccionamiento a la novia de su hijo, ya que la visitante no estaba registrada. El trabajador fue acorralado y golpeado en la cara en varias ocasiones, siendo el momento atestiguado por el presunto hijo del agresor, quien no hizo nada por detener la golpiza.
Anteriormente, el 3 julio de 2021, otro residente del cuarto sector de Valles de Lincoln, en el municipio de García, agredió a un guardia de la caseta de vigilancia de la colonia por presuntamente no levantar la pluma de ingreso al fraccionamiento por falta de pago.
Igualmente, la escena violenta fue captada por una cámara de seguridad de la caseta.
Ante la agresión, el vigilante presentó una denuncia penal contra el vecino ante la Fiscalía de Justicia, sin embargo, se desconoce al momento el estatus legal de la carpeta de investigación.
Uno de los casos que llegó incluso a una orden de aprehensión y condena fue el que se registró en mayo de 2021, cuando otro vigilante resultó herido tras ser agredido a golpes por un residente en la colonia privada Quinta Colonial en Apodaca.
Luego de que el guardia no le dio acceso a la colonia por un supuesto adeudo, se inició el episodio de violencia que al viralizarse causó la indignación de la comunidad por tratarse de un adulto mayor, de 65 años de edad.
El caso generó una denuncia penal ante la Fiscalía de Justicia del estado por daños y prejuicios.
Tras la acusación, un juez liberó una orden de aprehensión contra el vecino violento, que inicialmente se convirtió en prófugo de la justicia, pero tras someterse a un juicio abreviado ante la autoridad fue condenado a dos años y seis meses de cárcel, aunque la cumplió en libertad ya que finalmente llegó a un acuerdo con la víctima al pagarle daños y perjuicios por 150 mil pesos.
Estos episodios parecen no tener fin, pero ponen al relieve la vulnerabilidad de los guardias en sus labores diarias de brindar seguridad a sus vecinos, que en la mayoría de las veces son sus principales agresores.
Información. Reporte Índigo.

