Un joven migrante mexicano de 19 años perdió la vida dentro de una cárcel del condado en Florida utilizada para alojar a personas detenidas por asuntos migratorios, de acuerdo con información difundida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).
La agencia federal señaló que Royer Pérez Jiménez “murió por un presunto suicidio”, aunque precisó que la causa definitiva del fallecimiento todavía no ha sido determinada, ya que permanece abierta la investigación correspondiente.
El deceso ocurrió el lunes y se convirtió en el caso número 46 de muertes registradas bajo custodia del ICE desde que comenzó en enero de 2025 la actual administración del presidente Donald Trump, conforme al conteo elaborado por The Associated Press.
Con este caso, Pérez Jiménez se suma a una segunda muerte ocurrida esta misma semana dentro del sistema migratorio estadounidense. Días antes, un ciudadano afgano falleció en un hospital de Texas después de haber sido detenido por autoridades migratorias; sus familiares sostienen que había salido de Afganistán tras colaborar durante años con fuerzas estadounidenses.
En lo que va de 2026, suman ya 13 migrantes fallecidos mientras permanecían bajo custodia del ICE. Además, Pérez Jiménez es hasta ahora la persona más joven en morir en instalaciones de la agencia desde que inició el segundo mandato de Trump.
La Oficina del Médico Forense del Distrito 21 no entregó a AP el informe de autopsia solicitado sobre el caso. Por su parte, la fiscalía de Florida canalizó cualquier requerimiento informativo hacia el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y la oficina de la secretaria de Justicia federal.
La muerte del joven mexicano desató reacciones críticas dentro de organizaciones y sectores vinculados con la defensa de personas migrantes.
“El sistema de detención migratoria priva a las personas de su libertad, las aísla de sus seres queridos y las somete a condiciones deplorables”, manifestó Carly Pérez Fernández, directora de comunicaciones de Detention Watch Network, una coalición nacional que aboga contra la detención de inmigrantes.
De acuerdo con la versión oficial del ICE, un agente localizó a Pérez Jiménez “inconsciente y sin reaccionar” a las 2:34 de la madrugada del lunes dentro del Centro de Detención del Condado de Glades, ubicado en Moore Haven, Florida. Se trata de una instalación que fue cerrada durante el gobierno del expresidente Joe Biden y posteriormente reactivada por la administración Trump. Moore Haven se encuentra a unos 88,5 kilómetros al noreste de Fort Myers.
La agencia detalló que, tras el hallazgo, el personal declaró “de inmediato” una emergencia médica dentro del dormitorio y comenzó maniobras de reanimación cardiopulmonar. Minutos después acudieron dos integrantes del equipo médico, quienes confirmaron que el joven ya no presentaba pulso antes de la llegada de los bomberos rescatistas, quienes “iniciaron intervenciones para mantenerlo con vida”.
Finalmente, el fallecimiento fue certificado a las 2:51 de la madrugada, es decir, 17 minutos después de que el joven fuera encontrado, según precisó el propio ICE.
Pérez Jiménez había sido detenido el 22 de enero por agentes del condado de Volusia, en una región rural del centro-este de Florida. Según el reporte federal, enfrentaba cargos graves por presunta suplantación de identidad y por resistirse a un oficial. Un mes más tarde fue trasladado a custodia migratoria.
The Associated Press solicitó al departamento de policía del condado de Volusia el reporte del arresto de Royer Pérez Jiménez, utilizando el nombre completo difundido por ICE y la fecha señalada en el comunicado oficial. La corporación respondió que, tras revisar sus registros, no encontró coincidencias con ese nombre en su sistema.
Florida se ha consolidado como uno de los estados con mayor cercanía a la política migratoria impulsada por Trump y concentra algunos de los centros de detención más conocidos del país, entre ellos el Centro de Detención del Sur de Florida, identificado también como Alcatraz de los caimanes, así como el Centro de Procesamiento de Servicio de Krome North. Personas recluidas en esos espacios han denunciado previamente la presencia de gusanos en los alimentos, sanitarios fuera de servicio y desbordamientos de aguas residuales.
En paralelo, la permanencia prolongada de migrantes detenidos se ha vuelto cada vez más frecuente en Estados Unidos durante el actual periodo presidencial. Parte de este escenario responde a una política reciente que, en términos generales, impide a jueces migratorios conceder liberaciones mientras avanzan procesos de deportación dentro de tribunales con fuerte saturación de casos.
Información. Reporte Índigo.

