En la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM), el encarecimiento de la vivienda en los últimos años ha empujado a miles de personas a asentarse en la periferia. Aunque en estas zonas es más factible acceder a una, frecuentemente presentan carencias en servicios básicos, lo que impacta negativamente en la calidad de vida.
De acuerdo al último informe de mercado de Inmuebles24, portal dedicado a la venta y renta de inmuebles en México, en la ZMM el precio promedio de una morada es de aproximadamente 79 mil 242 pesos por metro cuadrado.
De manera que un apartamento de dos recámaras y 65 metros cuadrados en la ZMM puede tener un precio medio de 5.43 millones de pesos.
Considerando que en la ciudad el sueldo promedio mensual de la población ocupada en el sector formal es de 10 mil 200 pesos mensuales, se necesitarían de 532.35 meses de salario íntegro para poder adquirir una vivienda.
Además, el informe de Inmuebles24 expone que el precio de las viviendas aumentó 6.4 por ciento (sin contar inflación) en un año y desde que la empresa empezó a realizar mediciones en 2017, el costo de las casas creció un 121 por ciento en ocho años seguidos de incrementos.
La carga económica que implica adquirir una vivienda se ve en la dificultad de las familias para pagar sus créditos hipotecarios. La encuesta Así Vamos de Cómo Vamos Nuevo León detalla que el 53.1 por ciento considera difícil pagar su casa.
Este indicador aumenta en municipios como Santiago, Monterrey, San Pedro y Santa Catarina donde el 69.4, 66.1, 62.6 y 72.4 por ciento de la población respectivamente, considera complicado cumplir con sus pagos de adquisición de vivienda en el último año.
Ante la dificultad para poder adquirir una vivienda digna en la ciudad, las familias optan por mudarse a los municipios de la periferia.
Sin embargo, estos lugares no están preparados para proveer un espacio digno y con todos los servicios necesarios para que las familias vivan con bienestar.
Rápido crecimiento afecta a periferias
En 30 años la población de Nuevo León aumentó de 3 millones 23 mil habitantes, registrados en 1990, a 5 millones 784 mil personas en 2020. Un incremento del 91.31 por ciento entre ambos periodos.
Los municipios en los que más creció la población fueron García, Zuazua y El Carmen y Pesquería, ubicados en la periferia de la ZMM. En estos municipios, los habitantes aumentaron incluso en más de 2000 por ciento, al comparar 1990 con el año 2020.
Pero, las periferias no están preparadas con servicios necesarios para recibir la demanda de personas que llegan.
De acuerdo con Así Vamos 2025, los municipios de la periferia calificaron con 6.4 el alumbrado público, con 8.0 la recolección de residuos, con 6.1 el estado de las áreas verdes, con 6.0 el drenaje pluvial y con 6.3 la condición de las calles y avenidas.
Como punto referencia, en los mismos rubros la ZMM ponderó con 7.3 el alumbrado público, 8.8 la recolección de residuos, 7.2 el estado de las áreas verdes, 7.1 el drenaje pluvial y 7.0 la condición de las calles y avenidas.
Además, la población que se establece en cualquier zona geográfica, no requiere solo de los servicios básicos si no que hay otra demanda de lugares de empleo, hospitales, escuelas, transporte público, servicios comunitarios y entretenimiento que no está siendo suplida para las personas que viven en las periferias.
El concepto de ciudades de 15 minutos es un tipo de proyecto urbanístico que expone que todas las necesidades de las población deben quedar cubiertas en una distancia máxima de 15 minutos a pie o en bicicleta.
El Observatorio de Ciudades del Tecnológico de Monterrey expone que en la ZMM, el 99.23 por ciento de la población vive sin accesibilidad de 15 minutos, es decir que deben trasladarse largos trayectos para suplir sus necesidades.
Por ejemplo, mientras una persona que vive en el centro de Monterrey tiene un tiempo máximo de acceso a todos los servicios de 11 minutos, una persona que vive cercana al Cerro de la Silla tarda entre 40 y 50 minutos en llenar sus necesidades, y alguien que vive en Pesquería le tomaría más de 200 minutos llegar a lugares que satisfagan su calidad de vida.
Redensificar como solución
Ante este panorama, personas expertas sugieren dejar de extender la ciudad horizontalmente y en cambio optar por la redensificación de zonas centrales que ya cuentan con infraestructura adecuada.
En 2013, el urbanista Gabriel Todd impulsó el Desarrollo Orientado al Transporte (DOT) que liberaba las alturas de construcción de edificios si se encontraban a 800 metros de las estaciones de Metro y Ecovía con el fin de redensificar el centro de la ciudad.
Pero, en la práctica se construyeron edificios de hasta 52 niveles, caros e inaccesibles en precio para la ciudadanía y que se están usando para especular.
Al respecto, la urbanista Zaida Muxi compartió que si bien el objetivo del DOT era bueno, para que funcione debe tener participación estatal que vele porque los precios de las viviendas sean asequibles y que el desarrollo incluya vivienda de interés social como ocurre en Vancouver y Barcelona.
“Mientras sigamos pensando que es el mercado el que va a resolver por sí solo, no lo va a resolver. Porque la ambición y la especulación con la que se construyen las viviendas no permite que en términos de mercado pueda haber una vivienda que sea asequible entonces eso lo tiene que determinar el estado” declaró Zaida Muxi.
Información. Reporte Índigo.

