El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó que casi 45 millones de personas adicionales podrían enfrentar inseguridad alimentaria aguda debido a la guerra contra Irán y sus efectos en Oriente Medio, lo que marcaría un nuevo récord mundial.
De acuerdo con un análisis publicado este martes, este escenario se concretaría si las hostilidades continúan más allá de mediados de año y el precio del petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares por barril.
El organismo advirtió que la “paralización virtual” del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz y los crecientes riesgos para la navegación en el mar Rojo ya están provocando un aumento en los precios de la energía, el combustible y los fertilizantes, lo que agrava la crisis alimentaria más allá de Oriente Medio.
Guerras aceleran el hambre en el mundo
Actualmente, 318 millones de personas en el mundo padecen inseguridad alimentaria. El PMA subrayó que existe el riesgo de alcanzar niveles similares a los de 2022, tras el inicio de la guerra en Ucrania, cuando la cifra de afectados llegó a un máximo histórico de 349 millones.
Aunque el conflicto actual se desarrolla en una región clave para la energía y no en una zona agrícola, el organismo destacó que el impacto podría ser comparable debido a la estrecha relación entre los mercados energéticos y alimentarios.
“Sin una respuesta humanitaria con financiación suficiente, podría significar una catástrofe para millones de personas que ya viven al límite”, advirtió el subdirector ejecutivo del PMA, Carl Skau.
El informe señala que las regiones más vulnerables son África subsahariana y Asia, debido a su alta dependencia de las importaciones de alimentos y combustible. En estas zonas se prevé un incremento de la inseguridad alimentaria del:
- 24 por ciento en Asia
- 21 por ciento en África Occidental y Central
- 17 por ciento en África Oriental y Meridional
Información. Reporte Índigo.

