Tras semanas de retraso, la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum por fin llegó a la Cámara de Diputados y entre sus principales propuestas para modificar la Constitución se incluyen temas como la reorganización de diputaciones y senadurías plurinominales, mayor fiscalización y un recorte de 25 por ciento al gasto de los partidos políticos.
La propuesta para modificar el sistema electoral de México incluye un cambio en la confirmación del Senado de la República; y reduce las senadurías de 128 a 96, eliminando los 32 escaños de representación proporcional, mejor conocidos como plurinominales.
De esta forma, la iniciativa propone que el Senado únicamente se conforme por tres representantes de cada estado: dos que ganan la elección y uno por primera minoría, es decir el segundo lugar de la elección, en cada estado de la República.
En la Cámara de Diputados el panorama es distinto puesto que se mantienen las 500 diputaciones que actualmente existen. Sin embargo, aunque se conservan las 300 diputaciones por mayoría relativa, las y los diputados que ganan por voto directo en cada uno de los 300 distritos electorales en qué se divide el país, sí cambia la forma de distribuir los 200 plurinominales restantes.
Estos 200 plurinominales actualmente se distribuyen de acuerdo al porcentaje de votaciones, cada partido obtiene en las elecciones y con base en la distribución de cinco circunscripciones electorales, es decir cinco regiones electorales en las que se divide el país.
La propuesta de reforma electoral mantiene las circunscripciones electorales, pero únicamente para 100 diputaciones. Las otras 100 restantes se asignarían a los candidatos y candidatas que obtuvieron mejor porcentaje de votación pero que quedaron en segundo o tercer lugar en la elección de sus distritos.
De acuerdo con la mandataria federal, este cambio es una petición generalizada de la población para que las personas que ocupan una curul en la Cámara de Diputados hagan campaña y tengan cercanía con la gente; “uno puede votar por un partido político, pero el representante tiene que ser elegido por la gente, no por la cúpula de un partido político”.
Otras modificaciones que propone la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, es la reducción del 25 por ciento del gasto a los partidos políticos.
Por ejemplo, este 2026, para sus actividades ordinarias a los seis partidos políticos nacionales (Morena, PT, PVEM, PRI, PAN y MC) el INE les asignó una bolsa de siete mil 737 millones 252 mil 697 pesos.
Este monto se obtiene del 65 por ciento de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) diario del año pasado (113.14 pesos) multiplicado por los más de 100 millones de personas que había en el padrón electoral el año pasado. En caso de aprobarse la reforma electoral, dicho monto se reduciría en un 25 por ciento.
Un cambio más propuesto en la reforma es el concerniente a la fiscalización de los recursos que se usan en el sistema electoral. En este sentido la iniciativa prohibe que partidos políticos, precandidatos y candidatos reciban o gasten dinero proveniente de gobiernos extranjeros, fondos de inversión u organismos extranjeros, personas física o morales extranjeras, o de personas que residan fuera del territorio nacional.
Asimismo establece que los ingresos, egresos y demás operaciones financieras de partidos políticos nacionales y locales, precandidatos o candidatos “deberán ser reportados o avisados cotidianamente, en exclusivo para fines de fiscalización, por las instituciones, organismos y organizaciones del sistema financiero o por las personas que realizan actividades vulnerables, según corresponda, al Instituto Nacional Electoral”, siendo que todo movimiento debe registrarse únicamente por transferencias electrónicas.
También prohíbe explícitamente el financiamiento y la operación de recursos, bienes o servicios provenientes de actividades ilícitas.
Por otra parte, la reforma propone establecer en la constitución que las y los diputados que representen a los connacionales que viven en el extranjero deben acreditar su residencia fuera de México con una antigüedad de al menos tres años, antes de la elección. En un tema similar, la reforma propone incluir en la Carta Magna la obligación de los partidos políticos para postular como candidatos a personas indígenas, afromexicanas y grupos históricamente subrepresentados.
La iniciativa presidencial también reduce la cantidad de minutos en los que se pueden transmitir spots televisivos o radiofónicos con índole proselitista, al pasar de 48 minutos a 35 minutos diarios.
En otro tema, la iniciativa propone regular el uso de la inteligencia artificial durante las campañas electorales, al plantear cambios constitucionales como que “todo contenido relacionado a los procesos electorales que sea modificado o alterado mediante el uso de inteligencia artificial o cualquier otra tecnología, deberá estar etiquetado por su emisor para su identificación en los términos que establezca la ley”.
Para el caso de los cómputos distritales, la propuesta de reforma establece que éstos comenzarán a contarse desde que se reciba el primer paquete electoral en cada uno de los Consejos Distritales, y no al día siguiente como habitualmente ocurre.
El último aspecto de la reforma es que propone incluir en la Constitución la realización de consultas populares, referéndums y plebiscitos, tanto a nivel federal como en los estados y municipios del país, con mecanismo como la participación de al menos 40 por ciento de las personas en la región donde se realizan para que sean vinculantes.
De igual forma, la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum busca impulsar el uso de tecnologías de la información y comunicación, como el voto electrónico, en la emisión del voto en consultas populares.
La iniciativa, que llegó ayer a la Cámara de Diputados, se analizará y discutirá primero en las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales, y de Reforma Político-Electoral. Se prevé que su discusión en el pleno de San Lázaro ocurra después del 24 de marzo de marzo.
Información. El Sol del Bajío.

