La sequía amenaza la Zona Rural de Nuevo León; productores piden intervención del estado.

El fantasma de la sequía vuelve a rondar a Nuevo León. Lo que parecía un episodio superado tras las lluvias registradas en años recientes, hoy se confirma como una amenaza real para el campo y la población rural, luego de que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) reconociera la presencia de condiciones de sequía moderada y severa en al menos 13 municipios de la entidad.

De acuerdo con el más reciente informe del Monitor de Sequía del organismo federal, el inicio de 2026 trajo consigo un deterioro acelerado en las condiciones climáticas del estado, impactando principalmente a las zonas norte y sur, donde la actividad ganadera y agrícola representa el principal sustento económico.

El reporte advierte que, aunque las presas mantienen niveles aceptables en comparación con la crisis de 2022, en amplias zonas rurales las precipitaciones han sido insuficientes para recuperar mantos freáticos, bordos y aguajes.

Especialistas en la materia han señalado que la variabilidad climática en el noreste del país se ha vuelto más extrema, con periodos cortos de lluvias intensas seguidos por lapsos prolongados de estiaje. Esta dinámica complica la planeación hídrica y golpea con mayor fuerza a pequeños y medianos productores que dependen del temporal y del abasto local para sostener su ganado.

La situación se complica con el hecho de que en los últimos meses, Nuevo León ha cedido agua de la presa El Cuchillo a Estados Unidos.

Diputados presentan exhorto en Congreso de Nuevo León

Ante este panorama, diputados locales y alcaldes rurales del Partido Acción Nacional (PAN) presentaron un exhorto en la Oficialía de Partes del Congreso del Estado para urgir al Gobierno estatal a activar de inmediato el Plan de Mitigación del Estiaje y la Sequía.

La entrega del documento fue encabezada por el legislador panista Ignacio Castellanos Amaya, quien pidió que tanto la Secretaría de Medio Ambiente como la Secretaría de Desarrollo Regional y Agropecuario implementen acciones concretas y coordinadas para atender la emergencia.

“Le pedimos a la Secretaría de Desarrollo Rural Regional y Agropecuario y al Gobierno del Estado que inicien un programa de contingencia para combatir esta emergencia. Históricamente siempre se ha dado un apoyo con minerales y alimento para que la gente no tenga que deshacerse de su ganado, que es el patrimonio con el que cuenta”.

Castellanos Amaya advirtió que la falta de respaldo podría obligar a pequeños productores a vender o sacrificar su hato a precios castigados, generando pérdidas irreparables para familias que dependen totalmente del campo. Además, advirtió que el debilitamiento del sector primario impacta directamente en la seguridad alimentaria del estado y del país.

Alertan impacto en producción y afectación nacional

Por su parte, el presidente de la Unión Ganadera Regional de Nuevo León, Noel Javier Ramírez Mejía, respaldó la petición y advirtió que la sequía ya está generando estragos visibles.

“Con las inquietudes de todos los ganaderos en la zona norte y sur, que están afectadas ahorita por la sequía, pedimos que se sigan apoyando las necesidades del campo. Porque si no hay vacas no hay becerros, y si no hay becerros no hay alimento como la proteína número uno a nivel mundial”, comentó.

Los productores explicaron que la escasez de pastizales obliga a comprar alimento concentrado, cuyos costos se han incrementado, reduciendo aún más los márgenes de ganancia. En algunos municipios, señalaron, los abrevaderos comienzan a secarse y el traslado de agua en pipas representa un gasto adicional difícil de sostener.

La advertencia no es menor. En 2022, Nuevo León enfrentó una de las peores crisis hídricas de su historia reciente, con cortes prolongados en el suministro de agua potable en el Área Metropolitana de Monterrey y pérdidas significativas en el campo. Aunque las lluvias posteriores permitieron recuperar parcialmente las presas, especialistas insistieron entonces en la necesidad de fortalecer la cultura del ahorro y la infraestructura de captación.

Hoy, alcaldes rurales temen que la historia pueda repetirse en menor o mayor escala si no se actúa con anticipación. Señalan que el impacto de la sequía no se limita a la producción de carne o leche, sino que repercute en empleos, comercio local y migración interna.

Piden activar plan

El exhorto legislativo busca que el Ejecutivo estatal ponga en marcha un plan que ya está contemplado en la legislación local, pero cuya aplicación requiere asignación presupuestal y coordinación interinstitucional.

Entre los objetivos del Plan de Mitigación del Estiaje y la Sequía destacan: proteger a la población ante la escasez de agua, salvaguardar las actividades productivas del campo y del sector ganadero, reducir los impactos sociales y económicos derivados de la sequía y fortalecer la planeación y gestión integral del recurso hídrico en el estado.

Información. Reporte Índigo.

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