Pénjamo dará apoyo económico a menores que queden en orfandad por violencia.

En un municipio golpeado por los efectos de la violencia, el gobierno de Pénjamo lanzó el programa “Transformando con el corazón”, una estrategia para brindar apoyo económico a niñas, niños y adolescentes que hayan quedado en situación de orfandad tras perder a su padre, madre o a ambos a causa de hechos violentos.

Si bien existen programas estatales y federales orientados a la atención de víctimas, esta iniciativa destaca por tratarse de un esquema diseñado y financiado desde el ámbito municipal, enfocado específicamente en menores que perdieron a sus padres por hechos violentos.

De acuerdo con los lineamientos de operación publicados este lunes en el Periódico Oficial del Estado de Guanajuato, el programa contempla la entrega de 9 mil pesos anuales por beneficiario, distribuidos en seis ministraciones bimestrales de mil 500 pesos.

El esquema pretende atender a 500 menores que enfrentan no solo el duelo, sino también la precariedad económica derivada de la pérdida de su principal sostén familiar.

El apoyo está diseñado para contribuir a cubrir necesidades básicas como alimentación, útiles escolares, transporte o atención médica.

Los beneficiarios serán dados de baja automáticamente al cumplir los 18 años de edad.

La estrategia es impulsada por la administración municipal encabezada por la alcaldesa morenista Yozajamby Molina Bálver, y surge en un contexto estatal donde la violencia ha dejado a cientos de menores en condición de víctimas indirectas.

El objetivo central es ofrecer un respaldo económico que contribuya a la permanencia escolar y a su desarrollo integral.

  • $9 mil pesos anuales de apoyo a menores de edad que pierdan a mamá o papá -o ambos- en hechos violentos
  • 500 beneficiarios programados para este año

Duelen casos de víctimas en orfandad

Los disparos irrumpieron la tarde del 22 de noviembre sobre el bulevar Degollado. Un hombre fue asesinado mientras conducía su camioneta Suburban, en la esquina con Constituyentes, en la colonia Los Fresnos. A su lado viajaban sus hijos, de 13 y 21 años, quienes salieron físicamente ilesos, pero marcados por una escena imposible de borrar.

El 17 de junio, hombres armados irrumpieron en la vivienda del policía municipal Andrés, en Rancho Seco, y lo ejecutaron frente a su esposa e hijos. Dos historias distintas, un mismo saldo: familias fracturadas y menores expuestos de golpe a la orfandad.

Durante años, Pénjamo vivió momentos particularmente complejos en materia de seguridad.

En 2018 alcanzó uno de sus registros más altos con 129 homicidios dolosos; un año después la cifra fue de 108. Eran tiempos en que la violencia marcaba la conversación cotidiana y el temor se instalaba en barrios y comunidades.

Con el paso de los años, el panorama comenzó a modificarse. Aunque en 2023 hubo un repunte, los registros de 2024 y lo que va de 2025 se mantienen muy por debajo de los picos de hace seis o siete años. No significa que la violencia haya desaparecido, pero sí que el municipio ha logrado reducir de manera considerable los niveles más críticos que llegó a enfrentar.

Es en ese contexto donde cobra sentido el programa “Transformando con el corazón”. Porque aun cuando las estadísticas muestran una tendencia descendente, cada homicidio sigue dejando una estela silenciosa: hijas e hijos que pierden a su principal sostén.

Información. Periódico Correo.

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