Aves revelan la salud de los ecosistemas de San Miguel de Allende.

En el marco del Día del Observador de Aves, las aves permiten leer el estado de un territorio.

Su presencia, ausencia o variación en número ofrece información inmediata sobre la calidad ambiental y los cambios que experimentan los ecosistemas.

Así lo explicó Mario Hernández, director del Jardín Botánico Charco del Ingenio, al referirse a la importancia de la observación de aves como una práctica que va más allá del registro visual y se convierte en una forma de interpretación ecológica del entorno.

“Es muy interesante el tema de las aves. A nivel mundial, derivado de una serie de factores, se van generando distintos ecosistemas, y México es un país megadiverso en términos ecológicos. Esa diversidad permite que en distintos sitios exista la presencia de animales muy específicos”, señaló Mario.

Desde su perspectiva, esta condición explica por qué en regiones como San Miguel de Allende se puede documentar una amplia variedad de especies en espacios urbanos, rurales y naturales.

Hernández subrayó que, en el caso particular de las aves, su valor radica en que funcionan como indicadores ambientales.

“A través de la interpretación de las poblaciones de aves podemos inferir la salud de un ecosistema y entender cómo está funcionando”, explicó.

Esta característica las convierte en una referencia constante para evaluar el impacto de actividades humanas, modificaciones del paisaje o cambios en la calidad del aire y del agua.

Las aves son muy sensibles a cambios ambientales

Detalló que las aves reaccionan de forma rápida ante alteraciones en su entorno. “Son un indicador directo e inmediato de la alteración de los espacios.

Son muy sensibles a los cambios ambientales, ya sea por perturbaciones o por daños que pueden llegar a ser reversibles, y su presencia o ausencia nos da información clara de lo que está ocurriendo en un lugar”, afirmó.

Recordó un ejemplo histórico: “Cuando no existía tanta tecnología, los mineros bajaban a las minas con un ave porque, al ser tan sensibles a la calidad del aire, su comportamiento les permitía interpretar las condiciones dentro de las minas”.

Este antecedente, dijo, muestra que la relación entre aves y evaluación ambiental es conocida desde hace tiempo y sigue vigente.

En San Miguel de Allende, la observación de aves se ha integrado a recorridos ciudadanos, registros comunitarios y actividades educativas.

La variedad de hábitats del municipio —zonas urbanas arboladas, áreas agrícolas, matorrales, presas y cauces temporales— permite la presencia de aves acuáticas, terrestres, rapaces y migratorias.

Entre ellas se encuentran patos y garzas en cuerpos de agua; zopilote aura en zonas abiertas; colibríes asociados a áreas con floración; y especies migratorias como el petirrojo durante la temporada invernal.

Claves de la conservación de los ecosistemas

Hernández explicó que identificar las especies locales es clave para la conservación.

“Conocer cuáles son las aves de cada región nos permite trabajar acciones puntuales a favor de los ecosistemas, con el objetivo de que sigan existiendo las condiciones necesarias para que esas aves específicas permanezcan”.

Desde su experiencia, el monitoreo continuo facilita decisiones informadas sobre manejo de espacios naturales y restauración ambiental.

También destacó la diversidad biológica de este grupo. “Las aves son muy variadas. Hay grupos como los tiranos, las aves de pico grueso, las rapaces, las acuáticas, y cada una tiene estructuras y adaptaciones que están directamente relacionadas con el ecosistema que habitan”.

Añadió que, a diferencia de otros animales, en muchas especies de aves el macho presenta colores más visibles, una característica vinculada a procesos de reproducción.

Asimismo, señaló que la observación de aves tiene un impacto social. “Nos acerca a comprender la importancia ecológica de los ecosistemas y nos ayuda a reflexionar sobre las acciones que podemos emprender a favor de su conservación. A través de estas actividades también nos reconciliamos con la naturaleza y con la idea de que somos parte de un sistema más amplio”.

El Jardín Botánico Charco del Ingenio mantiene actividades de observación de aves guiadas durante el año. Las fechas, horarios y modalidades se difunden en su página oficial, donde también se publica información relacionada con educación ambiental y monitoreo de biodiversidad.

Algunos de los tipos de aves que existen en SMA

De acuerdo con registros regionales y observaciones locales, en el municipio se pueden encontrar los siguientes grupos:

  • Aves acuáticas: patos, cercetas, gallaretas, zambullidores y garzas, asociadas a presas y cuerpos de agua.
  • Aves rapaces y carroñeras: zopilote aura, halcones y gavilanes, presentes en zonas abiertas y periurbanas.
  • Aves terrestres y de matorral: codornices y guajolotes silvestres, vinculados a áreas rurales.
  • Aves de percha (paseriformes): zanates, pinzones, mosqueros, sinsontes y tiranos, comunes en áreas urbanas y campos agrícolas.
  • Colibríes: diversas especies asociadas a jardines, flores y áreas arboladas.
  • Aves migratorias: como el petirrojo y algunas reinitas, visibles principalmente en temporada invernal.

Información. El Sol del Bajío.

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