Las conversaciones trilaterales entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia iniciaron este martes en Ginebra, Suiza, con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo de paz. La apertura de la tercera ronda fue confirmada por Anton Gerashchenko, asesor del Ministerio del Interior ucraniano entre 2021 y 2023, quien compartió una imagen de los delegados en la sala de la cumbre. El negociador ucraniano Rustem Umérov detalló en su cuenta de Telegram que el orden del día incluye “cuestiones de seguridad y humanitarias”.
La agencia RIA Nóvosti también confirmó la realización de la cumbre, señalando la participación de delegaciones de los tres países. Según Umérov, las reuniones, que se extenderán hasta mañana, cuentan con el agradecimiento a Estados Unidos por su implicación y a Suiza por facilitar las condiciones logísticas.
El futuro del aproximadamente 20% del territorio ucraniano actualmente ocupado o disputado por Rusia surge como eje central de las discusiones. Otra cuestión clave es la exigencia de garantías de seguridad posguerra por parte de Kiev, que busca respaldo estadounidense para evitar futuras incursiones rusas. El ejército ucraniano, con menor número de efectivos, afronta una guerra de desgaste a lo largo de una línea de frente de cerca de 1.250 kilómetros (750 millas), mientras los ataques aéreos rusos afectan repetidamente a la población civil y la infraestructura energética.
La delegación rusa está encabezada por Vladimir Medinsky, asesor presidencial de Vladimir Putin, quien lideró las negociaciones directas con Ucrania en Estambul en 2022. Medinsky ha defendido los objetivos bélicos del Kremlin y es autor de obras que critican a Occidente y a Ucrania. Por parte estadounidense, acuden el general Alexus Grynkewich, comandante de las fuerzas estadounidenses y de la OTAN en Europa, y el secretario del Ejército, Dan Driscoll, quienes dialogarán con sus homólogos ruso y ucranianos, según informó el coronel Martin O’Donnell.
Durante la noche anterior a la cumbre, Rusia lanzó cerca de 400 drones de largo alcance y 29 misiles contra 12 regiones ucranianas, resultando al menos nueve heridos, incluidos menores de edad, según el presidente Volodimir Zelensky. El mandatario denunció que decenas de miles de residentes de Odesa quedaron sin calefacción ni agua potable a causa de los ataques, y afirmó que Moscú debe “rendir cuentas” por estas acciones, las cuales, según Zelensky, complican la búsqueda de acuerdos de paz por parte de Washington.
Zelensky detalló el saldo de la ofensiva, indicando que “en total, se atacaron 12 regiones y, lamentablemente, se han reportado 9 personas heridas, incluidos niños”. Además, la arremetida impactó directamente a más de diez edificios residenciales y afectó a infraestructuras ferroviarias.
El mandatario reiteró la disposición de Kiev de aceptar propuestas estadounidenses “realistas”, incluyendo la opción de un alto el fuego incondicional y prolongado. Mientras tanto, en paralelo a la ronda trilateral, funcionarios estadounidenses mantenían conversaciones indirectas con Irán también en la ciudad suiza.
Información. Infaboe.

