Argentina inaugura escuela para therians; enseñan a vivir como cuadrúpedos.

En la provincia de Mar del Plata, Argentina, se ha anunciado la apertura de la primera escuela dedicada a la subcultura therian, un movimiento en el que personas se identifican con animales. La institución, llamada Fyrulais, ofrece materias poco convencionales como ladridos, gruñidos, aullidos y paseos, con el objetivo de enseñar a los estudiantes a “vivir como cuadrúpedos”.

La idea comenzó como un anuncio satírico en redes sociales argentinas, pero con el auge de la tendencia therian, algunos emprendedores decidieron llevarla a la práctica. Actualmente, la academia se encuentra reclutando jóvenes interesados en aprender a comunicarse y comportarse como la especie animal con la que se identifican.

Hasta ahora, la información sobre la academia Fyrulais es escasa. Se sabe que estaría ubicada en Mar del Plata, pero no se han dado detalles sobre el proceso de inscripción ni el costo de los cursos.

La iniciativa ha generado reacciones diversas: desde quienes la ven como una oportunidad de expresión alternativa hasta quienes la consideran una excentricidad sin fundamentos pedagógicos.

Qué son los therian y por qué marcan tendencia en redes sociales

En ciudades como Montevideo y Buenos Aires, se ha vuelto común ver a jóvenes con máscaras y colas de animales desplazándose en cuatro patas por plazas y parques. Estos comportamientos, compartidos en videos virales en TikTok e Instagram, han reavivado el debate sobre los llamados therian, una subcultura que redefine la identidad juvenil en la era digital.

La palabra therian proviene de “therianthropy”, término de raíces griegas que significa “bestia” y “ser humano”. En la antigüedad se usaba en relatos mitológicos para describir transformaciones entre humanos y animales. En los años noventa, el concepto se popularizó en comunidades digitales y hoy se refiere a personas que sienten una identificación interna, espiritual o psicológica con un animal no humano, conocido como teriotipo.

Manifestaciones públicas

Los therians aseguran que no se trata de un disfraz ni de una performance ocasional, sino de una vivencia profunda e involuntaria. Sus expresiones incluyen el uso de máscaras sencillas, colas y la práctica de quadrobics, que consiste en correr, saltar o moverse en cuatro extremidades.

Videos de jóvenes replicando conductas animales y compartiendo tutoriales han impulsado la viralidad del fenómeno. En Montevideo, una convocatoria en TikTok derivó en un encuentro en Plaza Independencia, mientras que en Buenos Aires la tendencia ganó notoriedad tras la difusión de grabaciones de adolescentes con máscaras de lobos y perros.

Diferencias con los furries

El auge de los therians ha generado confusión con la subcultura furry, aunque existen diferencias clave. Los furries, surgidos en convenciones de ciencia ficción en los años ochenta, participan del fandom de animales antropomórficos como una afición artística y lúdica, utilizando disfraces completos llamados fursuits.

En contraste, la identidad therian es descrita como involuntaria y fragmentaria: no se trata de representar a un personaje, sino de experimentar internamente la afinidad con una especie animal.

  • Therian: identidad involuntaria, conexión espiritual o psicológica, comportamiento animal como expresión genuina.
  •  Furry: afición o estilo de vida, representación voluntaria, cosplay y creatividad artística.

La popularidad del fenómeno ha generado memes, críticas y debates en redes sociales. Casos recientes, como el de un therian que mordió a una niña en Buenos Aires o reuniones públicas en plazas mexicanas, han intensificado la polémica. Algunos defienden el derecho de los therians a expresar su identidad, mientras otros cuestionan los límites de la convivencia en espacios compartidos.

Los puppy leather

En paralelo, se ha mencionado a los puppy leather, una subcultura vinculada al BDSM y al fetichismo del cuero. Sus integrantes, conocidos como puppies, utilizan máscaras, collares y arneses para imitar comportamientos de perros. Aunque puede tener un componente sexual, para muchos es una forma de expresión no sexual, terapéutica o social.

Este grupo surgió en California y Europa en las décadas de 1990 y 2000, y se diferencia de los therians en que se centra en el juego de roles y la estética del cuero, más que en una identidad involuntaria.

Información. Periódico Excélsior.

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