El Gobierno Municipal está en proceso de adquirir dos unidades nuevas para la recolección de basura que se sumarán a las 35 existentes, de las cuales 22 están disponibles para cubrir el mismo número de rutas en colonias y comunidades. A diario, en Salamanca se recolectan un promedio de 240 toneladas de residuos, mientras que en días festivos se tiene un incremento.
Para la mejora del servicio de recolección de basura en Salamanca, el director de Servicios Públicos Municipales, Nicolás Viguerías Macías, dio a conocer que se trabaja en un proyecto para la adquisición de dos unidades por parte del Gobierno del Estado, a través del Fondo Ambiental con la Secretaría del Agua y Medio Ambiente, y con ello se reforzará el parque vehicular en el área de limpia.
Mencionó que, al contar con los dos nuevos vehículos, estos se sumarán a los 35 que ya se tienen, de los cuales 22 están en servicio para cubrir colonias y comunidades, ya que se van rotando para darles mantenimiento periódico, además de atender descomposturas.
Con los vehículos existentes se ha logrado cubrir el servicio en las 220 colonias y más de 160 comunidades del municipio; además, se cuenta con un vehículo externo para cubrir emergencias, es decir, cuando alguna ruta se atrasa por descompostura o queda inconclusa, así como para atender denuncias ciudadanas, este vehículo las atiende de inmediato.
El funcionario municipal destacó que a diario se recolectan un promedio de 240 toneladas de basura y en días festivos un poco más, mismas que se están tratando adecuadamente en la cuarta celda del relleno sanitario, la cual está certificada bajo las normas ambientales y entró en funcionamiento hace más de un año. Por otro lado, se está en proceso de clausurar las tres primeras celdas que dejaron de operar. “De hecho, somos el único municipio que tiene un dictamen a nivel federal de cumplimiento, tanto de operación como de construcción por dos años; eso nos permite tener toda la legalidad y formalidad para operar”, mencionó.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía para fomentar la cultura de separación de residuos y, principalmente, señalar cuando sean de riesgo, es decir, cristales rotos, jeringas, entre otros, que pueden poner en riesgo al personal de limpia al momento de la recolección.
Información. Periódico Correo.

