Mercado negro de vapeadores crece tras prohibición total en México.

A unas semanas de que entrara en vigor la prohibición total de vapeadores en México, estos dispositivos continúan vendiéndose sin restricción alguna, incluso a menores de edad, en mercados, tianguis y tiendas de conveniencia improvisadas.

La Unidad de Investigación de Reporte Índigo documentó cómo estos dispositivos se pueden comprar en redes sociales sin ninguna restricción y hasta en comercios establecidos en varios puntos de la Ciudad de México y el Estado de México.

A tan solo unas calles de Palacio Nacional, en el Centro Histórico, es posible encontrar locales dedicados a la venta de vapeadores, aceites y todos sus derivados.

«Ya están prohibidos, pero la gente los sigue solicitando. Entonces vamos a venderlos hasta que se pueda, pues es nuestra fuente de empleo”, respondió la trabajadora de este local.

En este negocio se constató que los vapeadores se ofrecen a distintos precios, que van de los 100 a los 3 mil 500 pesos, según su tamaño y calidad. Además, se comercializan diversos aceites para su uso.

El pasado 16 de enero, en el Diario Oficial de la Federación se publicó la prohibición total de la importación, exportación, venta y distribución de cigarrillos electrónicos a nivel nacional.

‘Es una estupidez’

Para Salomón Chertorivski, presidente del Consejo Consultivo Nacional de Movimiento Ciudadano, la prohibición constitucional en contra de los vapeadores fue una estupidez, pues dejó diversos vacíos legales y abrió un mercado negro en la República mexicana.

“Vapear no es inocuo, sí hace daño, tal como pasa con muchos productos que consumimos y que no por eso están prohibidos. El no regular y el prohibir a rajatabla provoca mercados negros. Ha sido así en grandes prohibiciones”, sostuvo.

En entrevista, el emecista afirmó que este negocio de humo se le entregó de lleno a diversos grupos criminales y a la informalidad cuando pudo haberse regulado y generado hasta 15 mil millones de pesos para el Estado.

Mientras que en redes sociales todavía es más fácil encontrar en venta estos cigarrillos electrónicos. Por ejemplo, en Marketplace de Facebook, se detectaron decenas de cuentas que ofertan estos productos.

La Unidad de investigación contactó a diferentes vendedores, quienes ofrecieron diferentes productos de vapeo. En algunos casos, solo se ofertaban lotes enteros de estos dispositivos, es decir, al mayoreo. 

José Mario de la Garza, abogado y presidente de la organización civil Perteneces precisó que la ley que se trabajó en contra de vapeadores tuvo deficiencias, pues no se contempló diferentes aspectos como las sanciones y el mismo consumo.

«Vamos a ver ahora que se van a vender más vapeadores, sin control y mucho más dañinos. Prohibir de manera tan tajante, sin entender cómo se comporta el mercado, no es la solución. Quizá primero se debió reconocer a los consumidores y trazar una ruta mejor”.

Dispositivos que también se encuentran en tianguis y hasta máquinas expendedoras de varias partes de la capital del país y a diferentes precios, según el aceite que contenga y los materiales.

Prohibición de vapeadores en México disparó mercado negro de 5 millones de dispositivos al mes, acusa colectivo

La organización civil México y el Mundo Vapeando reveló que esta prohibición constitucional detonó un mercado negro de al menos 5 millones de dispositivos mensuales, los cuales son comercializados principalmente por el crimen organizado.

De acuerdo con el colectivo, la prohibición de estos dispositivos no eliminó de ninguna manera el consumo de los vapeadores, sino todo lo contrario: desplazó por completo su comercialización al mercado ilegal, e incluso fortaleció las finanzas de grupos criminales y del sector informal.

Juan José Cirión Lee, presidente de México y el Mundo Vapeando, señaló que la ley establece que los vapeadores pueden seguir utilizándose, siempre y cuando no sea con fines de venta; sin embargo, afirmó que esta decisión obedeció a una postura ideológica y no científica.

«Fue una prohibición basada en todo, menos en la ciencia. Se calcula que había 3 millones de personas que vapeaban. Ahora, no hay nada peor que el mercado negro: no existe certeza para el consumidor, pues no sabe qué materiales se están utilizando ni con qué se rellenan estos productos”, detalló.

Aclaró que el problema es que es más fácil para los menores de edad acceder a estos dispositivos, los cuales no se sabe cómo fueron fabricados, qué sustancias tienen y de dónde provienen.

«Queda una gran laguna en esta ley. Lo que podemos esperar es que conforme al reglamento tenga las mismas restricciones que el cigarro convencional”, declaró Juan José Cirión Lee.

En tanto, Juan Pablo Rosario Ortega, profesor de la Facultad de Estudios Superiores Aragón de la Universidad Nacional Autónoma de México, consideró que la medida que se tomó respecto a estos dispositivos fue con el objetivo de seguir la agenda que han tomado otros países con la regulación de vapeadores.

Información. Reporte Índigo.

Deja un comentario