Abejas en riesgo en Celaya por falta de cultura y agresiones de la población.

En Celaya hay entre 40 y 50 productores, con de cinco a 10 apiarios, y con 15 a 25 cajas o colmenas cada uno, lo que deja en claro que la abeja está en peligro de extinción, no sólo por los cambios climáticos, sino porque la gente es violenta hacia ella, aun cuando el insecto es clave para la polinización de las plantas.

Así lo informó la apicultora Diana Solís, quien reiteró con alarma que la abeja está en peligro de extinción, también porque no hay cultura del cuidado y protección, sino al contrario, las personas de todas las edades tienen fobia y en cuanto ven una abeja la tratan de matar.

Importancia de la abeja en la alimentación y ecosistema

Enfatizó que, a pesar de dicha situación, México sigue ocupando el cuarto lugar a nivel mundial como el país con mayor producción de miel al año, y por ello es importante cuidar a las abejas para que puedan seguir con su trabajo de polinizar flores.

“Nosotros como apicultores, buscamos espacios para hacer esa labor social, para que la gente cuide, respete y proteja a las abejas, y no intente matarlas en cuanto la vean cerca. Se fomenta que la abeja es un insecto tan importante para la humanidad, ya que de ella depende el 70 por ciento de la polinización de plantas para que los alimentos lleguen a la mesa”, enfatizó.

Siempre, cuando veamos una abeja o un panal de abejas, hay que mantener la calma, y si no molestamos, ella tampoco nos molesta, Diana Solís.

Explicó que la gente come frutas y verduras como alimento básico en su nutrición, y cuando están en la mesa no saben que detrás de un plato está la participación fundamental de las abejas.

Labor educativa y conservación

“Como apicultores de Celaya, estamos aportando nuestro granito de arena, fomentando en escuelas y parques a niños, jóvenes y personas de todas las edades sobre la importancia de cuidar y proteger a las abejas, pero también se enseña sobre las propiedades de la miel”, expuso.

Enfatizó que la abeja es clave para la existencia de la humanidad, para el ecosistema del planeta, y sobre todo se enseña que no es un insecto malo, sólo se defiende cuando se ve en peligro por personas que tratan de matarla.

“Siempre, cuando veamos una abeja o un panal de abejas, hay que mantener la calma, y si no molestamos, ella tampoco nos molesta. Hay que dejarla trabajar, permitir que haga su actividad de polinización. Y nosotros como sociedad tenemos la obligación de cuidarlas”, detalló.

Factores que afectan a las abejas

También comentó que las señales de los celulares están afectando su sentido de orientación, así como las luces de la ciudad afectan su trabajo.

“Un estudio reciente muestra que las abejas dentro de un cuarto con mucha luz no dejan de trabajar, y en cuanto apagan la luz, se tranquilizan. Trabajan en el día, y por la tarde se guardan en su colmena”, expuso.

Cuidado en invierno y ciclo de vida

Expuso que en invierno hay un alto número de abejas que mueren, pero muchas se resguardan en sus colmenas, y las que salen para alimentarse, pocas regresan porque el frío las mata.

“Nosotros como apicultores las alimentamos mientras pasa el invierno, y cuando empieza la floración ya están fuertes y sanas para salir a trabajar”, explicó.

Comentó que la temporada más activa de las abejas inicia a finales de febrero, cuando empieza a disminuir el frío, sobre todo a mediados de marzo; continúa durante la primavera y hasta septiembre, en tiempo de otoño.

Calidad y beneficios de la miel

Explicó que las abejas se alimentan de diferentes floraciones, y de ahí que la miel tenga categorías según su color, sabor y aroma; sigue siendo un nutriente básico, con muchas vitaminas, antioxidantes, propiedades medicinales y energía natural.

“Para nuestra salud, la miel es el mejor alimento que se puede tener, que la naturaleza ha regalado a la humanidad, es un milagro de la naturaleza para el hombre”, concluyó.

Contextualizó que la abeja lleva 130 millones de años en la tierra y ha sido clave para la flora en el planeta; de no contar con ella, podría darse un caos en el ecosistema.

“La miel se ha encontrado en tumbas de faraones, y después de haber pasado siglos, no ha sufrido descomposición alguna, porque es un producto que no se descompone ni se fermenta. La miel es el único alimento que no se descompone”, aseguró.

Información. El Sol del Bajío.

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