Ante la creciente tensión que ha provocado tanto el conflicto Rusia-Ucrania, como la escalada de la política extranjera y el cuestionable discurso de Trump con intensiones de tomar Groenlandia, varios países Europeos comienzan a reforzarse y tomar medidas “preventivas”.
Renault regresa al sector militar
La compañía volverá a servir para las fuerzas militares del país galo, como sucedió en las primeras guerras mundiales donde participaron como proveedores de vehículos para las tropas, como camiones y hasta tanques.
De acuerdo a información de Reuters, la automotriz formará una alianza con Turgis Gaillard para producir mensualmente 600 vehículos aéreos no tripulados, aumentando la producción y capacidades del ejército francés ante cualquier eventualidad.
La información se hizo oficial luego de que el director de crecimiento de la empresa, Fabrice Cambolive, declarara lo siguiente en un canal de la TV francesa:
“Hace unos meses, el Ministerio de las Fuerzas Armadas de Francia se puso en contacto con nosotros para proponernos un proyecto de desarrollo de la industria francesa de drones…nos contactaron por nuestra experiencia industrial, de producción y de diseño”.
Los drones que operarán bajo la marca “Chorus” y se estima sean lanzados, al menos para pruebas preliminares en el verano 2026, aún no tienen sede confirmada de producción y ensamblado, pero existen rumores de que serán en las plantas de Cléon y Le Mans en Francia, o inclusive podrían ser fabricados en tierras ucranianas.
¿Cómo serán los drones de Renault para el Ejército Francés?
Los vehículos que serían fabricados tendrían un aproximado de 10 metros de alto por 8 de envergadura, la capacidad de alcanzar hasta los 400 km por hora y un techo de vuelo de 5 mil metros; con estas características, las naves servirían para tareas clave en cuanto a la seguridad del país europeo que incluyen monitoreo, inteligencia y vigilancia, al igual que soberanía industrial y apoyo en ataques de largo alcance en los conflictos actuales.
Un nuevo vuelo en la historia de Renault
El acuerdo que de salir bien podría extenderse hasta por 10 años entre la empresa y gobierno, es sin duda un movimiento que revoluciona la industria europea y pone a pensar a otros países en aprovechar las capacidades de los gigantes que podrían tener a su disposición.
Tras el anuncio, queda claro una cosa: las compañías que cuenten con un catálogo tan robusto y diversificado como Renault, que contiene vehículos para pasajeros y de carga, una amplia gama de baterías y sistemas eléctricos de propulsión, jugarán un nuevo papel en esta era de política complicada que demanda innovación y desarrollo dentro de las propias fronteras.
Información. Reporte Índigo.

