En tan sólo ocho días de enero, Salamanca acumuló más casos de secuestro que en cualquier año de la última década, al registrar cinco personas privadas de la libertad en cuatro eventos distintos, lo que confirma una crisis de seguridad inédita en este municipio gobernado por Morena.
El hecho más reciente ocurrió este miércoles, cuando Rosa María Ayala fue privada de la libertad en la comunidad de San Vicente de Flores. Su caso se suma al secuestro de una mujer ocurrido el 13 de enero en un puesto de tacos de la avenida Faja de Oro; al día siguiente, otra mujer fue raptada en la comunidad de Cárdenas, y el sábado pasado, dos hombres fueron llevados contra su voluntad del restaurante Assian Buffet.
Ninguna de las cinco víctimas ha sido localizada, ni las autoridades han informado sobre detenciones o el desmantelamiento de grupos criminales, pese a que los hechos ocurrieron en distintos puntos del municipio, tanto en zonas urbanas como rurales.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Salamanca no había registrado un número similar de secuestros en un solo año durante la última década. Los años con mayor incidencia fueron 2019 y 2025, con tres casos cada uno.
Los tres casos de 2025, fueron clasificados por la autoridad ministerial como secuestro extorsivo.
En la última década, Salamanca ha sido uno de los municipios con mayor incidencia de homicidios dolosos en Guanajuato, además de registrar ataques armados en bares y restaurantes, extorsiones a comerciantes, robos con violencia y quema de vehículos, delitos vinculados a la disputa entre grupos del crimen organizado por el control territorial y de actividades ilícitas.
La presencia de la Refinería Ing. Antonio M. Amor, el robo de combustible, el corredor industrial y su ubicación estratégica en la región Laja-Bajío han convertido a Salamanca en un punto clave para la operación de grupos criminales, lo que ha incrementado la presión sobre el sector productivo y los pequeños negocios.
Admite alcalde violencia extrema por crimen organizado
Ante el incremento de homicidios, extorsiones y privaciones ilegales de la libertad, el presidente municipal César Prieto Gallardo, reconoció que el municipio enfrenta un contexto de violencia extrema derivado de la operación de grupos delictivos vinculados al robo de combustible y la venta de droga.
El alcalde admitió que la problemática no es exclusiva de Salamanca, sino que forma parte de una crisis de seguridad que afecta a Guanajuato y al país, y señaló que, en el caso de las desapariciones y privaciones de la libertad, una de las líneas de investigación podría estar relacionada con la extorsión, aunque aclaró que corresponde a la Fiscalía determinarlo.
Prieto Gallardo subrayó que Salamanca cuenta con ventajas estratégicas que, en algunos casos, se convierten en factores de riesgo, como su conectividad carretera, que facilita el trasiego de drogas.
“Así como se usa para lo bueno, hay quien la usa para lo malo”, señaló, y llamó a la ciudadanía a denunciar las extorsiones, que comúnmente se realizan mediante llamadas y mensajes, y enfatizó que sin la participación social no es posible obtener resultados.
En el caso de la privación de la libertad de mujeres, indicó que se atienden de manera coordinada las investigaciones y las acciones derivadas de la Alerta de Género, con el objetivo de garantizar condiciones de mayor seguridad para las mujeres en Salamanca.
Información. Periódico Correo.

