Un asesino silencioso avanza en la Sierra de Santa Rosa, en Guanajuato capital, infectando los árboles del bosque y acabando con cada vez más ejemplares.
De acuerdo con habitantes de la Sierra de Santa Rosa, se trata de una plaga: un gusano que se esparce a través de las raíces de los árboles, las cuales se conectan debajo de la hojarasca. El voraz anélido penetra en las raíces y avanza consumiéndolas por dentro, hasta que, poco a poco, los troncos de los árboles infestados quedan huecos, su estructura se debilita y las raíces dejan de absorber nutrientes del suelo. Posteriormente, los árboles caen por su propio peso o por la acción del viento y la lluvia.
Pobladores de esta zona boscosa del municipio de Guanajuato señalaron que cada vez son más los árboles que se secan o terminan cayendo, arrancados desde la raíz o partidos en dos, carcomidos por la plaga. Algunos, incluso, se secan hasta morir de pie.
“Se les hace poroso abajo, en las raíces; es una plaga que traen ahí. Es un gusano chiquito, pero con la cabeza muy dura y colmillos fuertes para roer la madera. Van creciendo hasta medir entre 10 y 15 centímetros; yo los he visto”, comentó un poblador.
En los alrededores de Santa Rosa de Lima y Santa Rosa de Abajo, especialmente en caminos con poco tránsito, la plaga se vuelve más evidente. Ahí se observan numerosos árboles caídos, aunque algunos habitantes aseguran que el problema se extiende prácticamente por todo el bosque.
“Esa es la plaga que hay ahorita en la sierra; hay mucho árbol seco. Mire ese que se ve ahí: ya murió por la plaga. Se va comiendo todas las raíces hasta debilitarlos; ya no absorben la humedad y con el aire se voltean. Queda como aserrín, puro polvito, porque se los comieron por dentro”, relató otro poblador.
Hasta el momento, no existen estudios científicos ni investigaciones por parte de las autoridades ambientales que permitan conocer la magnitud o el alcance de la plaga. Tampoco se han implementado acciones para prevenir que continúe su propagación.
“El gusanito se va por el corazón del árbol y llega hasta arriba”, añadió un vecino.
De acuerdo con habitantes de la sierra, la plaga tiene varios años presente, aunque recientemente parece haberse intensificado. En un recorrido realizado por Periódico Correo en el bosque cercano al poblado de Santa Rosa de Lima, en la zona de la Presa de Peralillo, se observaron múltiples ejemplares presuntamente afectados: troncos trozados, árboles arrancados desde la raíz y otros completamente secos, visibles a lo largo de senderos y veredas.
No obstante, algunos pobladores consideran que, si bien existe afectación, esta se limita a un número reducido de árboles y forma parte de un proceso natural del ecosistema.
“Es normal, siempre ha habido eso; es parte del ciclo natural de la sierra”, comentó otro habitante.
Información. Periódico Correo.

