Inseguridad obliga a suspender fiestas patronales en comunidades de Salamanca.

Continúan suspendiéndose fiestas patronales en comunidades por temas de inseguridad; la más reciente, y una de las más concurridas por visitantes de zonas aledañas y de la cabecera municipal, fue la de la comunidad de La Ordeña. Vecinos lamentaron que, por primera vez, se tuviera que frenar dicha festividad y cuestionaron cuándo terminará la situación que se vive.

En Salamanca, y de manera silenciosa, siguen cancelándose celebraciones religiosas, principalmente en comunidades rurales, donde por temor los habitantes evitan hacer señalamientos públicos. Sin embargo, de forma anónima, algunos vecinos indicaron que estas suspensiones están relacionadas con presuntos actos de extorsión, en los que personas ajenas a la comunidad amenazan con represalias si no se entrega cierta cantidad de dinero para permitir la realización de las fiestas.

La comunidad de La Ordeña se sumó recientemente a esta situación al suspender su fiesta patronal, que tradicionalmente se celebraba los días 11 y 12 de enero. Se trataba de una de las festividades más esperadas, no solo por los habitantes del lugar, sino también por visitantes de otras comunidades del municipio y de la cabecera municipal, quienes acudían para disfrutar de actividades religiosas y de esparcimiento.

De acuerdo con el testimonio de una habitante, la organización del festejo ya estaba avanzada e incluso en redes sociales se habían comenzado a anunciar las presentaciones musicales. No obstante, comenzaron a circular rumores sobre posibles amenazas, lo que finalmente derivó en la cancelación de todas las actividades, con excepción de la misa en honor a la Virgen de Guadalupe.

La vecina señaló que La Ordeña se caracterizaba por ser una comunidad tranquila y que apenas el año pasado recibió a cientos de visitantes durante su fiesta patronal. Por ello, la suspensión de este año generó tristeza y preocupación entre las familias, especialmente ante el contexto de hechos delictivos registrados en meses recientes, como homicidios, privaciones de la libertad y el cierre de comercios por extorsión.

Habitantes de esta comunidad, ubicada al norte del municipio y colindante con la carretera hacia Guanajuato y Juventino Rosas, lamentaron que la inseguridad haya alcanzado incluso el ámbito religioso y comunitario, afectando tradiciones que por años formaron parte de su identidad y convivencia social.

Cabe mencionar que La Ordeña no es el único caso, ya que en los últimos meses también se han suspendido fiestas patronales en comunidades como Cuatro de Altamira, Valtierra, Puerto de Valle, Los Zavala, El Divisador y La Cal, entre otras, reflejando un panorama de creciente preocupación entre la población.

Información. Periódico Correo.

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