El accidente ferroviario ocurrido este domingo 18 de enero en el sur de España entre dos trenes ha causado al menos 39 muertos y más de un centenar de heridos, según las últimas cifras oficiales, que las autoridades advierten que no son definitivas. El siniestro tuvo lugar en la localidad de Adamuz, en la provincia de Córdoba, y ha sido calificado por el Gobierno como “raro y difícil de explicar”.
¿Qué pasó en el choque de trenes?
Un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga con destino a la estación madrileña de Puerta de Atocha y con 317 personas a bordo, descarriló. Los tres últimos vagones se salieron de la vía e invadieron el trazado contiguo, por el que circulaba en ese momento otro convoy de Renfe con destino a Huelva, que también descarriló.
Los vagones del tren de Iryo impactaron contra los dos primeros vagones del Alvia de Renfe, que salieron desprendidos y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros de altura.
Víctimas, heridos y atención de emergencia
Las últimas cifras oficiales sitúan en 39 el número de fallecidos. Además, 48 personas permanecen ingresadas en distintos hospitales, 12 de ellas en estado grave, entre ellas un menor.
El servicio de emergencias 112 informó de que 122 personas fueron atendidas como consecuencia del accidente, de las cuales 74 ya han recibido el alta médica.
Investigación en marcha y primeras reacciones
El tren de Iryo que descarriló había sido revisado el 15 de enero, apenas cuatro días antes del accidente, y fue fabricado en 2022, según informó la propia compañía, que aseguró estar a total disposición de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).
El siniestro se produjo en un tramo recto de la línea Madrid-Sevilla, cuyos trabajos de renovación finalizaron en mayo tras una inversión de 700 millones de euros. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, señaló que se trata de un accidente “raro y difícil de explicar”, dado que tanto el tren como la infraestructura eran relativamente nuevos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazó este lunes a la zona del accidente, suspendió su agenda oficial y aseguró que se dará con “la verdad” sobre las causas del siniestro. Se comprometió a informar con “absoluta transparencia” y garantizó protección y asistencia a las víctimas y sus familiares.
Sánchez anunció además tres días de luto oficial, desde la medianoche hasta el jueves, durante los cuales la bandera nacional ondeará a media asta en todos los edificios públicos.
La tragedia ha provocado la suspensión de la circulación ferroviaria en las líneas de alta velocidad entre Madrid y las ciudades andaluzas de Sevilla, Córdoba, Málaga y Huelva. Más de 200 trenes se verán afectados, principalmente de Renfe.
Información. Reporte Índigo.

