Mientras Guanajuato alcanzó una contención general de la violencia en el último año,tres municipios caminan en sentido contrario y hoy concentran las alzas más aceleradas en homicidios dolosos de todo el estado.
Se trata de San Felipe, Salamanca y Valle de Santiago, localidades que en el último año registraron incrementos superiores al 55 por ciento en el número de asesinatos, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
El caso más crítico es San Felipe, municipio gobernado por el PAN, donde el crecimiento de los homicidios superó el 100 por ciento, un salto que lo coloca como el aumento más pronunciado de Guanajuato.
El dato es particularmente alarmante si se considera que, durante décadas, San Felipe fue uno de los municipios más apacibles de la entidad.
En el corredor industrial, Salamanca y Valle de Santiago —ambos gobernados por Morena— también presentan un deterioro acelerado al dispararse en 69 y 57 por ciento el índice de asesinatos en 2025, respectivamente.
En particular, Valle de Santiago vivió apenas este fin de semana una nueva jornada violenta, con tres ataques armados en distintos puntos del municipio que dejaron seis personas sin vida.
Salamanca, por su parte, continúa siendo escenario de disputas entre grupos criminales: este sábado, cuatro personas fueron abatidas -entre ellas tres menores de edad- en dos ataques armados en distintas calles de la colonia Barlovento.
Esta realidad en estos tres municipios contrasta con la evolución general del estado, el cual cerrará 2025 con una reducción aproximada del 17.5 por ciento en los homicidios dolosos, al pasar de 2 mil 324 carpetas de investigación en los primeros once meses de 2024 a 1 mil 916 en el mismo periodo de 2025. Es decir, 408 asesinatos menos en términos absolutos.
Los que ponen el ejemplo
En el extremo opuesto se encuentran Salvatierra, Celaya y San Luis de la Paz, municipios que en el último año consiguieron reducir de manera significativa sus índices de homicidio doloso -los dos primeros los gobierna Morena y el otro el PAN-.
El caso de Celaya y Salvatierra es especialmente relevante, pues durante el sexenio pasado fueron golpeados por masacres recurrentes que los colocaron entre los municipios más violentos del país. Hoy, sus cifras muestran una tendencia de contención que contrasta con el deterioro observado en San Felipe, Salamanca y Valle de Santiago.
También vale destacar que las dos ciudades más pobladas del estado -León e Irapuato- y la capital, cerraron 2025 con notables descensos en el índice de asesinatos.
Información. Periódico Correo.

