El 1% más rico del mundo agotó su límite de emisiones de todo 2026 en sólo 10 días.

Un nuevo análisis de Oxfam advierte que el 1 por ciento más rico de la población mundial agotó su “presupuesto anual” de carbono, es decir, la cantidad máxima de CO2 que puede emitirse para limitar el calentamiento global a 1.5 ºC, en apenas los primeros 10 días del año. En el caso del 0.1 por ciento más rico, ese límite se superó incluso antes, el 3 de enero.

Ante este escenario, Oxfam denominó esta fecha como el “día de los contaminócratas”, para evidenciar el papel desproporcionado que desempeñan las personas más ricas en el agravamiento de la crisis climática.

Contaminación de las élites económicas podrían derivar en millones de muertes

De acuerdo con la organización, las emisiones generadas por el 1 por ciento más rico en un solo año podrían provocar hasta 1.3 millones de muertes relacionadas con el calor hacia finales de siglo.

El informe también subraya los impactos económicos de esta sobreproducción de emisiones. Los daños acumulados para los países de renta baja y media-baja podrían alcanzar los 44 billones de dólares en 2050, a pesar de que estas naciones han contribuido mínimamente al calentamiento global.

Para cumplir el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 ºC, Oxfam estima que el 1 por ciento más rico debería reducir sus emisiones en un 97 por ciento antes de 2030. 

Sin embargo, quienes menos responsabilidad tienen en la crisis climática, como las comunidades de los países más pobres, los pueblos indígenas, así como las mujeres y las niñas, son quienes enfrentarán las consecuencias más severas.

Es posible combatir la desigualdad climática

Nafkote Dabi, responsable de políticas sobre cambio climático deOxfam Internacional, señaló que existen vías claras para reducir las emisiones y combatir la desigualdad. “Exigir responsabilidades a los contaminadores más ricos permitiría frenar sus emisiones y aún dar margen a los líderes mundiales para cumplir los objetivos climáticos y generar beneficios para las personas y el planeta”, afirmó.

El análisis destaca además que los denominados “superricos” no solo mantienen estilos de vida altamente contaminantes, sino que también invierten en industrias intensivas en carbono. 

En promedio, cada milmillonario posee inversiones que generan 1.9 millones de toneladas de CO2 al año, lo que agrava la crisis climática global.

Oxfam también alerta sobre el poder político de estas élites. En la reciente cumbre climática COP celebrada en Brasil, los representantes de lobbies de empresas de combustibles fósiles superaron en número a casi todas las delegaciones nacionales, con alrededor de mil 600 participantes. Para la organización, esta influencia ha debilitado las negociaciones climáticas internacionales.

Ante este panorama, Oxfam hizo un llamado a los gobiernos para reducir de forma drástica las emisiones de los superricos y exigirles el pago de impuestos justos. 

Entre sus propuestas se encuentran:

  • aumentar los impuestos sobre ingresos y patrimonio
  • gravar los beneficios extraordinarios de las empresas de combustibles fósiles
  • prohibir o penalizar el consumo de artículos de lujo altamente contaminantes como aviones privados y yates
  • avanzar hacia un modelo económico que priorice la sostenibilidad, la igualdad y el bienestar de las personas y del planeta.

Información. Reporte Índigo.

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