Mal estado del puente peatonal del bulevar Díaz Ordaz genera riesgo vial en Irapuato.

Óxido, grafiti, basura, telarañas, láminas y alambrado rotos es lo que prevalece en el puente peatonal del bulevar Díaz Ordaz, en Irapuato. Miles de peatones evitan utilizarlo y prefieren arriesgar sus vidas al cruzar la vialidad justo debajo de la antigua estructura metálica.

Cargados con bolsas, costales, carreolas con bebés, carritos para la despensa o incluso diablitos, a diario miles de peatones, e incluso ciclistas que cargan sus bicicletas en contraflujo, entre derrapes de vehículos y cláxones, deciden arriesgarse a “torear” automóviles para cruzar el bulevar Díaz Ordaz y sortear las estructuras del puente peatonal.

Mientras en la parte inferior del puente, entre el angosto camellón que divide los carriles en sentido norte y sur, así como en las banquetas, se amontonan los peatones para llegar a sus destinos, las escaleras y el pasillo del puente lucen semidesiertos.

Desde los escalones se observan tramos de láminas y alambrado rotos en las puertas que se cierran por las noches. Las estructuras que sostienen el puente, así como el techo, el piso y las paredes, además de oxidadas, están saturadas de grafiti y telarañas. Envases de bebidas, envolturas de golosinas, residuos de alimentos y folletos cubren el piso.

“Pues yo sí uso el puente porque es más seguro, no me atropellan, pero sí necesita una pintadita por lo menos”, comentó Elena, una de las pocas personas que lo utilizan. Fue a finales de 2024 cuando el gobierno municipal anunció que realizaría un diagnóstico para conocer las condiciones de todos los puentes peatonales.

Información. Periódico Correo.

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