Buscan relevo generacional en el campo con tecnología y capacitación en Celaya.

Ante el panorama estatal y hasta nacional de que los hijos de productores agrícolas se muestran cada vez más renuentes a continuar en las labores del campo, debido a que no es redituable y representa una mayor carga laboral, los estudiantes del Instituto Tecnológico de Roque buscan motivarlos en el sentido de que en la tecnificación y capacitación está la clave para que haya mayores ganancias que pérdidas.

El director del Tecnológico de Roque, Raúl René Robles afirmó que los estudiantes tienen la tarea de incrementar la capacidad productiva de las unidades agrícolas, y de esta manera lograr el relevo generacional, tomando en cuenta que la mayoría de los productores del campo de Guanajuato, y del país, están en los 60 a 65 años promedio, por lo que en una década no habría una generación para continuar con una de las tareas fundamentales para el país.

“Cuando hablamos de seguridad alimentaria, con quien la debemos de trabajar de una manera fortalecida, es con pequeños y medianos productores, ya que las grandes casas comerciales ya tienen su línea de trabajo, pero donde de debe de generar renovación tecnológica, transferencia de tecnología es con los pequeños y medianos productores, y nuestra propuesta es que sea a través de los estudiantes”, ahondó.

Reconoció la realidad de que los hijos de productores ya no quieren seguir con la tradición de trabajar las parcelas, pero un factor alentador son los estudiantes del Tecnológico de Roque, porque en su mayoría son hijos de campesinos, vienen del medio rural y buscan rescatar la actividad agrícola con la aportación de sus conocimientos para cambiar sistema de siembra y verse beneficiados como unidades de producción.

“Nosotros tratamos de motivar a los jóvenes que están en medio superior y niveles básicos, a través de todas nuestras estrategias de vinculación. Se habla mucho de tecnología, inteligencia artificial, y no son elementos excluyentes, y los profesionales de la producción agroalimentaria tienen que estar inmersos en estos nuevos temas y llevar la tecnología al campo”, explicó.

Reiteró que los hijos de productores se ven desanimados porque no hay ganancias y prefieren ir al norte o trabajar en fábricas, sin embargo, las unidades de producción se pueden desarrollar con nuevas tecnologías para mantener la sostenibilidad del sistema para que permita garantizar el incremento en el productivo.

“Los productores que están cultivando una hectárea y tienen rendimientos bajos, se debe a las prácticas antiguas, al material genético, las precipitaciones, pero nosotros, por medio de la capacitación, si se puede tener mejores resultados, enfocados en la salud del suelo y otros temas técnicos”, expuso.

Enfatizó que es en este punto en que los jóvenes se ven interesados en regresar a las unidades de producción de sus padres, y al tener mejores resultados ya no se ven en la necesidad de migrar al norte o trabajar en empresas.

“Nuestro modelo educativo favorece mucho el trabajo interdisciplinario. Los estudiantes de Agronomía platican con los compañeros de otras carreras, y con ello hacen un uso eficiente de los recursos y poder fortalecer el crecimiento de la productividad”, precisó.

Aclaró que la inteligencia artificial es accesible para todos, pero en este momento no llega más allá de una herramienta más, porque por sí misma no resuelve nada, y toda esta información que reciben los maestros de los alumnos, es validada y verificada.

“Antes de presentar un trabajo que se obtiene por inteligencia artificial, es deseable que lo investiguen, lo comprueben por medio de la práctica. Así que la IA es parte de los recursos para fortalecer el campo, además de la misma tecnificación y capacitación a las actuales y nuevas generaciones”, concluyó. 

Información. El Sol del Bajío.

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