En Salamanca, productores agrícolas continúan padeciendo el robo de lo que queda de sus pozos y hasta de las compuertas en canales de riego, situación que atribuyen a la falta de vigilancia en las comunidades, señaló Samuel Balderas, secretario de la Confederación Nacional Campesina (CNC) local.
Además de enfrentar bajos precios en sus cosechas y el incremento en los costos de los insumos, entre ellos la electricidad, los agricultores denunciaron que diariamente sufren robos en los pozos agrícolas, o en lo poco que permanece de ellos. Indicaron que, cuando el problema parece disminuir, vuelve a presentarse y los afecta severamente.
“Ya no sabemos ni por dónde nos llega, porque si no es una cosa es otra, pero el robo nunca se ha ido por completo. Se puede ver en los pozos algunos ya desvalijados porque los compañeros no tuvieron para comprar las piezas que se llevaron. Otros tardan más en reponer lo robado que en lo que nuevamente se lo vuelven a quitar, y así es el cuento de nunca acabar, pero seguimos hasta donde podamos aguantar”, expresó Balderas.
El dirigente campesino mencionó que los robos se han extendido incluso a las compuertas de los canales de riego y a cualquier objeto metálico que pueda ser sustraído. Indicó que, en su mayoría, los responsables son jóvenes que venden el metal a bajo precio para obtener dinero, sin dimensionar el daño que ocasionan al campo.
“Por las tardes algunos caminos se quedan solos y es difícil que alguien pueda verlos. Con la situación de inseguridad que se vive, se aprovechan y toman todo lo metálico que pueden vender. ¿Qué más podemos hacer si casi no hay vigilancia en las comunidades?”, lamentó.
Información. Periódico Correo.

