Huachicol en México: el combate al saqueo en 2025.

En 2025, el robo de combustible, mejor conocido como huachicol, siguió siendo una problemática que alertó a las autoridades de México, con impactos económicos, ambientales y fiscales que evidenciaron tanto la persistencia del delito como las dificultades del Estado para contenerlo de manera integral.

Según datos oficiales de Petróleos Mexicanos (Pemex), solo entre mayo de 2024 y mayo de 2025 se detectaron 15 mil 473 tomas clandestinas en ductos de combustibles a nivel nacional, una señal de que la ordeña ilegal permanece como una práctica estructurada y sistemática impulsada por organizaciones delictivas con presencia en distintas regiones del país. 

Esas tomas clandestinas van desde perforaciones en ductos hasta la participación de redes que captan combustible para su venta ilegal en el mercado negro. Hidalgo, Puebla, Estado de México, Nuevo León, Guanajuato, Tamaulipas, Baja California y Veracruz concentraron buena parte de las 5 mil 128 denuncias por el delito interpuestas por Pemex ante la Fiscalía General de la República, con un quebranto superior a 946 millones 234 304 pesos solo por combustible robado. 

Estas cifras reflejan también un incremento del fenómeno en el centro del país, donde de enero a mayo de 2025 las denuncias por huachicol aumentaron hasta un 29 por ciento respecto al mismo periodo de 2024 en estados como Hidalgo, Querétaro, Ciudad de México y Estado de México, lo que equivale a casi una denuncia diaria promedio. 

Más allá de lo cuantificable en las tomas clandestinas, 2025 puso en evidencia otro vacío importante: la falta de registros oficiales sobre la huella tóxica del huachicol. Aunque la extracción ilegal de hidrocarburos provoca derrames de combustible que contaminan suelos, cuerpos de agua y ecosistemas cercanos a los ductos, ni Pemex ni las autoridades ambientales como Semarnat, Profepa o la Agencia de Seguridad Industrial cuentan con datos públicos precisos sobre el daño ambiental que genera este ilícito, ni sobre la extensión de la contaminación en zonas agrícolas o comunidades afectadas. 

Esa ausencia de información oficial ha sido criticada por organizaciones civiles que señalan que los daños provocados por derrames derivados de tomas clandestinas quedan invisibilizados en las estadísticas ambientales. 

En paralelo, 2025 también puso sobre la mesa el huachicol fiscal, una modalidad que opera desde la importación y comercialización de combustibles sin pagar impuestos ni cumplir con la normativa aduanera, lo que genera pérdidas significativas al erario. 

Entre octubre de 2024 y julio de 2025 se identificaron cerca de 2 mil 937 casos vinculados a hidrocarburos en aduanas mexicanas, lo que representa un promedio de 11 hallazgos diarios relacionados con el llamado huachicol fiscal. 

El Gobierno federal inició acciones específicas contra este frente: en marzo de 2025, autoridades federales aseguraron un buque en el puerto de Tampico con 10 millones de litros de hidrocarburo introducidos de manera irregular, el primero de estos casos penalizados formalmente por Pemex en esta administración, aunque la efectividad y continuidad de estas acciones han sido cuestionadas. 

No obstante, críticas legislativas han señalado que las aduanas han omitido indagar a profundidad las redes que facilitaban la entrada de combustibles no declarados y el contrabando fiscal, dejando espacios de impunidad en el comercio exterior que favorecen la entrada de hidrocarburos sin pagar los impuestos correspondientes. 

El balance de 2025 revela que el huachicol sigue siendo un desafío estructural en México. Las cifras de tomas clandestinas permanecen elevadas, las pérdidas económicas y ambientales no están plenamente cuantificadas y el contrabando fiscal ha cobrado notoriedad como una faceta menos visible, pero no menos dañina, del robo de combustible. 

A pesar del aumento en los casos detectados, el Gobierno federal ha instrumentado una mayor cantidad de operativos de aseguramiento y ha realizado detenciones que se consideran estratégicas para combatir el huachicol y su modalidad fiscal. 

Información. Reporte Índigo.

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