El alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez afirmó que viene un año de reestructuración en los trabajadores municipales y de beneficio para los ciudadanos de Celaya, porque el municipio gasta al año mil 200 millones de pesos en el pago de salarios a tres mil 700 empleados, lo que representa casi el 50% del presupuesto, y por tal motivo, para el próximo año habrá despidos de personal.
Ramírez Sánchez detalló que tienen en nómina a tres mil 100 trabajadores, más a 567 que están bajo contrato, pero también se les paga salarios, por lo que se paga salarios a 3 mil 700 personas, que representa mil 200 millones de pesos.
Afirmó que se quedará la gente realmente eficiente, porque hay gente que está contratada por acciones que no saben realizar o que hay dos personas haciendo la misma actividad, cuando se puede hacer con una persona.
“No se trata de tema de banderas políticas, sino de eficiencia laboral. La gente que es eficiente, trabajadora y lo ha hecho bien, no habrá problema, se mantendrán, pero los que no, a ellos les vamos a dar las gracias”, aseguró.
“En el presupuesto de ingresos, que ya nos lo aceptó la Cámara de Diputados de 2 mil 500 millones de pesos, que se puede aumentar con el presupuesto de egresos del gobierno estatal, el cual está en discusión, y de ese dinero puede aumentar a 3 mil millones de pesos, pero casi todo ese presupuesto viene etiquetado”, comentó.
Yo, desde el 18 soy candidato, y todos los días hacía campaña para ser presidente municipal. Fue difícil mi llegada porque no me gustó cómo llegué, Juan Miguel Ramírez Sánchez.
Resaltó que de los 2 mil 500 millones de pesos, para salario se destina mil 200 millones de pesos, casi la mitad, y es mucho dinero en nómina.
“Ninguna empresa puede funcionar así, ningún municipio puede funcionar así. Es un dineral, una cosa exagerada, y por eso quiero hacer una reestructura administrativa. No es que no quiera a los trabajadores, no es que no quiera que trabajen, sino porque el dinero es del pueblo, y lo que se paga en nómina ya no se puede hacer más obras, ya no se puede pagar al campo, ya no se puede pagar a educación”, afirmó.
Resaltó que es necesario buscar una reforma administrativa que les permita quitar 300 millones de pesos en salarios, para invertirlo en otras cosas, para apoyar a los productores agrícolas, hacer obras en comunidades.
Reiteró que el 2026 será el año de reestructuración y de beneficios para los celayenses, porque el presupuesto que se está acomodando, se busca que sea un presupuesto social.
“Todavía no estoy contento con ese presupuesto, pero es lo que se pudo hacer. La propuesta que le hago al Ayuntamiento, es un presupuesto de un presupuesto social. Quitamos algunas cosas para proyectos sociales, y hoy vamos a tener más recursos para grava acero, postes, drenaje, pavimentación, electrificación, para obras pequeñas, quiero obras pequeñas para que beneficie a más ciudadanos”, puntualizó.
En entrevista, aclaró que dicho presupuesto social no tiene tintes políticos para las próximas elecciones, porque apenas llevan un año, y consideró que siempre hay gente que es candidato.
“Yo, desde el 18 soy candidato, y todos los días hacía campaña para ser presidente municipal. Fue difícil mi llegada porque no me gustó cómo llegué. Yo estaba seguro que iba a ser candidato en el 27 a la presidencia municipal, porque siempre he sido un buen perfil”, aseguró.
Mencionó que las obras sociales no significan que quiera ser candidato para una posible reelección, porque trae desgaste político.
“Estoy viendo dinero que por años se pagaba a jubilados, que se pagaba mal; estoy arreglando el pago del ISR, el pago del IMSS, estoy reestructurando el municipio, y todo eso, para cualquier persona que hace política, sabe que eso no reditúa políticamente, pero yo lo estoy haciendo porque vine aquí a servir al pueblo, y tengo que hacer eso, porque no podemos gastarnos el 50% en salarios”, precisó.
Argumentó que la importancia de la reestructuración municipal, no sólo para bajar la nómina, sino porque hay personas que tienen dos funciones, y sólo debe estar uno; y si se llega a comprar los edificios, se reducen recursos en pagos de rentas, internet, luz, agua, mantenimiento.
“Son 11 millones de pesos que se pagan por no tener edificio propio. Si compramos los dos edificios, se arreglarían con el equipo de mantenimiento que hay en distintas direcciones. A todos ellos les pediríamos que nos ayuden a reacomodar y restaurar los edificios, y no se les pagaría nada, solamente se pagaría tubería, pintura, cables, y ahorrará mucho dinero”, expuso.
En el caso de los 50 días de aguinaldo para los trabajadores municipales, a diferencia de una quincena que tiene el trabajador normal, el primer edil reconoció que es mucho dinero lo que asigna solamente para pago de aguinaldos, y por tal motivo lo discutirá con los sindicatos.
“Todo lo que sea no justo, no lo vamos a entregar, porque eso permitiría tener muchos ahorros. Cuando llegué, tenía que decidir en el presupuesto de antes o el nuevo con ajustes, donde se aumentó 18 millones de pesos para pago de jubilados, y se convirtió en 100 millones de pesos para jubilados, y en este año se tiene que meter otros 15 millones de pesos, y serán 115 millones de pesos para pago de jubilados. Es mucho dinero que podrían destinarse al campo, obras básicas en colonias y comunidades”, resaltó.
Para concluir, expuso que con el ahorro que se llegue a obtener con los nuevos edificios, bajar la nómina y reducción de gastos para aguinaldos, se destinaría para el apoyo al campo o en otras actividades.
Información. El Sol del Bajío.

