India y Rusia profundizan sus relaciones comerciales.

La conexión entre Moscú y Nueva Delhi continúa su expansión y la visita del presidente ruso, Vladimir Putin, al subcontinente indio es señal no solo de la estrechez en las relaciones entre las naciones BRICS  sino también su capacidad para mantener una independencia económica que evada las sanciones de Occidente.

Al final de los dos días de encuentro, y en una recepción de honor que la presidenta Droupadi Murmu brindó en su honor, el mandatario ruso declaró “valorar genuinamente” la relación de su país con India y apuntó al proceso de independencia indio como el origen de una amistad que se fortaleció con el apoyo soviético a la industrialización del nuevo Estado.  

Y si bien en la segunda mitad del siglo XX fue la Unión Soviética la que tendió una mano al joven país, es ahora la India quien tiene en sus manos la economía rusa. Actualmente, Nueva Delhi es el principal consumidor de armas y el segundo de combustibles rusos; tan solo en octubre de 2025, y pese a las sanciones que pesan sobre los hidrocarburos rusos, las petroleras estatales indias compraron a Moscú dos mil 500 millones de euros de crudo.

Consciente de la importancia del mercado indio, cuya economía se perfila como la quinta más grande del mundo, el presidente Putin ofreció un suministro ininterrumpido de combustibles a su aliado en el sudeste asiático. Con promesas de llevar la relación a “nuevas alturas” el primer ministro indio, Narendra Modi, enmarcó el ofrecimiento de su contraparte rusa como parte de un una meta que vería el comercio entre ambos países llevar a los 100 mil millones de dólares anuales antes de 2030.

A pesar que desde Nueva Delhi el nuevo Programa de Cooperación Económica sea visto como una oportunidad para balancear y diversificar el intercambio comercial entre ambos países, pues se contemplan acuerdos sobre la industria química, farmacéutica e incluso migración laboral, el primer ministro Modi enfrenta presiones desde Washington para cortar sus compras petroleras rusas. El Ministerio del Exterior indio señaló que las compañías energéticas de su país toman decisiones con base en “las dinámicas del mercado”; sin embargo, los descuentos que las petroleras rusas no sancionadas ofrecen han llevado a las paraestatales indias a continuar con la compra y ya se tienen órdenes para el primer mes del 2026.

Frente a Modi se ciernen negociaciones con Estados Unidos, su principal socio comercial, que ha impuesto aranceles del 50 por ciento a las exportaciones indias que entren a la Unión Americana; el primer ministro ha denunciado los impuestos a sus productos como una acción injustificada y mantiene negociaciones con la Casa Blanca para retirarlos. La administración del presidente Donald Trump acusa a India de financiar la guerra en Ucrania a través de la compra de hidrocarburos rusos; sin embargo, tanto la Unión Europea como los Estados Unidos continúan comprando energéticos rusos.

Información. Reporte Índigo.

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