Ganaderos de Salamanca alertan que reformas a Ley de Aguas Nacionales agravarán la crisis del campo.

Con las reformas a la Ley de Aguas Nacionales, los ganaderos también resultarán afectados, aseguró el presidente de la Asociación Ganadera Local de Salamanca, David Pérez Alvarado. Señaló que están en riesgo de que se les retiren concesiones que han mantenido por muchos años. “Claro que nos afecta; sin subsidio no podremos pagar un recibo de 100 o 200 mil pesos, ¿de dónde agarraríamos el dinero?”, cuestionó.

Dijo que con esta reforma se desalienta aún más al sector ganadero.

“Para empezar, iniciaron las quemas de pastizales; eso es un signo claro de que este año no hubo quien se comiera el pasto y seguirán las quemazones. Lamentablemente, no les importa la producción nacional; se justifican diciendo que pueden traer la carne de otros países”.

Reiteró que el panorama de la ganadería para 2025 es incierto.

“La modificación de la ley nos afecta porque, si ahorita no es negocio, si nos van a empezar a cobrar más para sacar permisos que están rezagados en Conagua y los recibos por extracción y descargas son caros; o, por otro lado, no se permite la instalación de bordos captadores de agua y, si se instalan sin permiso, se aplicarán altas multas. ¿De dónde se van a pagar esas multas? Antes las concesiones se dejaban a los hijos; parece ser que esa modificación sí la quitaron, pero la idea del gobierno es que, cuando la gente no esté de acuerdo con él, simplemente la sancionan, la penalizan, la satanizan y todo lo necesario para quitar de enfrente a esa persona”, advirtió.

Agregó que tampoco se debe olvidar la ley impulsada por el expresidente Luis Echeverría, que prohíbe hacer represas o captar agua de lluvia. La modificación actual reafirma esta disposición. “Si alguien instala una represa y capta agua de lluvia, para el gobierno es delito. Con estas reformas le están amarrando las manos a la gente productora, quienes trabajan las 24 horas y a veces no tienen resultados por factores climáticos”, señaló.

Indicó que los agricultores enfrentan el mismo panorama, pues el ganado escasea y su precio ha aumentado.

“Probablemente en unos días la carne se incremente demasiado y, aun con los ingresos, las familias no alcanzarán a sostenerse ni a cubrir los gastos”, precisó.

Detalló que perforar un pozo cuesta 2 millones de pesos, y tecnificar los cultivos —colocar tuberías o cintillas de goteo— implica un gasto elevado. “Para una hectárea se requieren cuatro rollos, casi 12 mil pesos solo en cintilla; pero el precio de los granos, las verduras y lo que se siembre no lo vale. Entonces, ¿con qué se va a tecnificar el campo?”, cuestionó.

Comentó que sí es posible eficientar el uso del agua, pero se necesita capital. Añadió que, aunque se afirma que la industria requiere menos agua, existe desperdicio y no generan producción primaria.

“La defensa de todos los países es producir alimentos; protegen a su industria. Pero en México no la están protegiendo, la están atacando por todos lados. Si vemos el precio del maíz y de la tortilla, no están protegiendo a su gente; están desprotegiendo al consumidor y al agricultor. Las ganancias de esta actividad se las llevan unas cuantas personas”, concluyó.

Información. Periódico Correo.

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