El Hogar para Niñas Casa de Jesús en Irapuato, más de un siglo trabajando por la protección de las infancias.

En el Hogar para Niñas Casa de Jesús de Irapuato, cada pequeña guarda una historia propia, pero todas comparten el mismo anhelo: pertenecer a un hogar.

La más pequeña, “Yoyis”, llegó al albergue después de vivir en un entorno marcado por las adicciones. Como ella, muchas provienen de otros municipios o estados en busca de un espacio seguro para continuar su infancia.

En Irapuato, El Hogar para Niñas Casa de Jesús trabaja por ser un hogar temporal seguro

La casa es dirigida por Martha Báez Ambrís, madre superiora desde hace cuatro años. Está convencida de que las actividades recreativas, lúdicas y formativas son esenciales para el desarrollo emocional y espiritual de las niñas.

“Trabajamos con niñas de hogares desintegrados; son situaciones muy fuertes, porque el hecho de no poder estar con su familia…”, explica. “Tenemos dos tipos de ingreso: las niñas que llegan por parte de la Procuraduría y las que vienen por cuidados parentales”.

Las menores canalizadas por la Procuraduría permanecen en el hogar mientras se determina su situación legal: pérdida de patria potestad y, si es necesario, búsqueda de una familia adecuada.

En cuidados parentales, con frecuencia son madres solteras quienes solicitan apoyo. “A veces tienen tres o cuatro hijas, trabajan todo el día y, por necesidad, las dejan solas. Y quedarse solas también es un riesgo”, añade.

Cada día comienza temprano. Las niñas realizan oraciones, desayunan, hacen sus tareas, limpian los pasillos y se preparan para asistir a la escuela.

“Carlita”, una de las mayores, llegó por disposición de la Procuraduría y está por cumplir cuatro años en el albergue. Aunque sus compañeras se han convertido en una familia, sabe que cuando pase a secundaria deberá dejar el lugar y adaptarse a un nuevo entorno.

Algunas niñas reciben autorización para visitar a sus enlaces familiares —personas que les brindan soporte afectivo— durante algunos fines de semana. Otras, sin ese respaldo, permanecen en el hogar acompañadas por el equipo de cuidadoras.

Más de 100 años cuidando a las infancias en Guanajuato

El Hogar para Niñas Casa de Jesús tiene una larga historia: inició en León en 1920 por Mon señor Eugenio Sanda y tiempo después se abrió otro espacio en Irapuato, ese mismo año (105 años).

Más de un siglo después, continúa siendo refugio, protección y abrazo para quienes lo necesitan, con varios espacios por el estado, en donde brindan ayuda a adolescentes y jóvenes también.

“Nos basamos en cuatro pilares: espiritualidad, disciplina, trabajo y educación. Dentro de esos principios, las niñas adquieren valores para que, el día que se vayan, puedan seguir adelante”, comenta la directora.

La solidaridad aparece en los detalles cotidianos: a Yoyis, por ejemplo, la peinan sus compañeras. Varias niñas están por convertirse en adolescentes y saben que pronto deberán dejar el lugar; en sus rostros se mezcla el miedo de crecer con el deseo de seguir perteneciendo a una casa que, aunque temporal, les ha dado estabilidad.

Y, aun así, cuando un visitante llega, todas corren, toman su mano y sonríen. Esa alegría inmediata contrasta con la mirada tímida que guarda el sueño persistente de volver algún día a un hogar propio.

“Les decimos ‘te quiero’, y a veces responden: ‘Quiero que usted sea mi mamá’. Yo les digo: ‘Mija, yo no puedo ser tu mamá, pero sí puedo ser tu mamá espiritual’”, recuerda Báez.

La separación familiar, la ruptura del núcleo doméstico y la delincuencia son, según la directora, algunas de las causas que originan estas historias, dejando a niñas y niños como las principales víctimas.

“Se ha perdido el valor de formar una familia. No hay compromiso, no hay responsabilidad, y los hijos son quienes lo sufren. Aquí atendemos la unidad familiar; la familia es el regalo más grande que Dios nos ha dado”, afirma.

En el albergue, todas comparten la mesa, la hora de dormir y quizá también los sueños, aunque cada una desde su propio anhelo y visión del futuro.

¿Cómo ayudar al Hogar para Niñas Casa de Jesús?

El albergue se sostiene gracias a donativos y actividades de recaudación. La directora hace un llamado a la ciudadanía de Irapuato para apoyar su labor.

Necesitan especialmente:

  • Alimentos no perecederos
  • Artículos de higiene personal
  • Productos de limpieza
  • Ropa y calzado en buen estado para niñas

También puedes apoyar mediante:

  • Donativos económicos
  • Participación en kermeses y festivales
  • Voluntariado para actividades recreativas y educativas

Cualquier apoyo contribuye a que este espacio continúe brindando seguridad, acompañamiento y un hogar temporal a las niñas que lo necesitan.

Información. Periódico Correo.

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