La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) condenaron el asesinato de Carlos Alberto Manzo, presidente municipal de Uruapan, Michoacán, y exigieron una estrategia inmediata y coordinada para atender la crisis de seguridad.
En comunicados por separado, ambas instituciones solicitaron una reunión inmediata con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, con el fin de conocer las acciones implementadas y los resultados esperados.
“Garantizar la seguridad es una responsabilidad indeclinable del Estado mexicano”, subrayó la Coparmex en un comunicado.
Por lo anterior, solicitó una investigación profesional y transparente para dar con los responsables, y advirtió que la impunidad no puede continuar siendo la norma en crímenes contra autoridades, periodistas, personas empresarias y sociedad civil.
“La impunidad no puede seguir siendo una constante en los crímenes contra servidores públicos, empresarios, periodistas y ciudadanía. Exigimos a las autoridades federales, estatales y municipales una investigación inmediata, profesional y transparente que permita esclarecer los hechos, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia”.
En tanto, la Concanaco calificó el asesinato como un hecho que confirma “la triste y dolorosa realidad de que México necesita acciones inmediatas contra la delincuencia”.
El organismo señaló que “ni la investidura de un presidente municipal ni los elementos de seguridad que lo acompañaban fueron suficientes para frenar la violencia brutal”.
“¿De qué sirve la investidura si ni el poder ni la ley protegen a nuestros líderes?”, cuestionó la confederación, al tiempo que advirtió que la impunidad ha permitido que el crimen organizado actúe con mayor poder que la ley.
Concanaco hizo un llamado urgente al Gobierno Federal y al Gobierno del Estado de Michoacán para esclarecer los hechos sin simulaciones, castigar con todo el peso de la ley a los responsables y reforzar las garantías de seguridad tanto para representantes populares como para la ciudadanía.
La organización advirtió que la violencia y la inseguridad están asfixiando el desarrollo económico del país, debilitando las instituciones y sembrando miedo donde debería haber esperanza.
“No se puede permitir que el miedo sustituya al liderazgo ni que la violencia se convierta en el lenguaje de quienes se imponen por la fuerza. México necesita un gobierno valiente que proteja a quienes trabajan día a día por el bien común”.
Información. El Sol del Bajío.

