Los “pagadores”. Así se les conoce a las personas que están presas por crímenes que no cometieron, y Jorge Raúl Tirado Ambriz es uno de ellos. Encarcelado sin pruebas desde hace casi cinco años se debate entre su libertad o una sentencia.
Este es uno de los miles de casos registrados en México. Casi 40 por ciento de quienes están privados de su libertad no ha recibido sentencia y casi el mismo porcentaje ha declarado ser acusado falsamente, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El instituto ha informado que en el país, dos de cada cinco personas encarceladas en penales federales y estatales no cuenta con sentencia. Ello de acuerdo con el último Censo Nacional de Sistema Penitenciario Federal y Estatales, publicado el 17 de julio de 2025, en el cual se informa que el total de personas privadas de la libertad o internadas en 2024 era de 236 mil 773, de las cuales 36.3 por ciento no contaba con sentencia, lo que representa más de 85 mil reclusos.
Además, según la Encuesta Nacional de Población Privada de su Libertad 2021, realizada también por el INEGI, 43.9 por ciento de las personas que se encuentran privadas de su libertad, señala que el motivo de su reclusión es por haber sido acusada falsamente o ser implicada en la comisión de un delito, 40.9 por ciento fue recluida tras declarar haber cometido un delito y 10.4 por ciento asegura no haber podido comprobar su inocencia.
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La historia de Raúl, un comerciante y padre de tres hijos, exhibe uno de los miles de casos de presos sin sentencia, que fueron detenidos por acusaciones falsas y fabricación de pruebas en un delito.
En entrevista para Reporte Índigo, su hermana, Jafet Tirado Ambriz, da detalles sobre el caso.
«Dice mi hermano que hay muchas personas en la misma situación. Él me comenta: ‘A quienes están en una situación como la mía les dicen pagadores, los que estamos pagando el delito de alguien más. Nos dicen los pagadores de delitos que no cometimos. Yo, por ejemplo, soy pagador, y en cada celda hay un pagador por lo menos’”.
El caso de Jorge Raúl Tirado: cinco años preso por un secuestro que asegura fue fabricado
El caso de Raúl circula en medios y redes sociales, debido a que el próximo lunes su situación puede definirse en los juzgados. Él mismo describe su caso mediante una grabación en la que detalla su detención al ser acusado de un secuestro perpetrado en 2016.
“Soy Jorge Raúl Tirado Ambriz. Estoy preso en el penal de Neza Bordo por delitos que no cometí. Fueron fabricados por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada. El 12 de enero del año 2021 yo me dirigí a entregar unos termómetros a unas calles de mi casa en la colonia El Sol, Ciudad de Nezahualcóyotl. Me cerraron el paso dos camionetas. De ahí se bajaron seis hombres con armas largas, me apuntaron con ellas y me bajaron de mi camioneta. Me mostraron las fotos de dos hombres y me preguntaron si los conocía. Yo respondí que no tenía ni idea de quiénes eran y en un tono burlón me contestaron, ‘no te preocupes, ahorita los vas a conocer’… Me mostraron una orden de aprehensión por el delito de secuestro.
“Recuerdo mucho las palabras de dos policías. Uno de ellos me dijo, ‘te estuvimos siguiendo durante cuatro años y nunca te encontramos nada’. Cuando llegamos a la Fiscalía, otro de los policías me dijo, ‘ni modo, güero, ahora te tocó a ti’. Fue hasta ocho horas después de mi detención que se me permitió hacer una llamada a mis familiares sin tener oportunidad de buscar a un abogado, tuve mi primera audiencia, fue a través de videollamada. Fue ahí donde comprendí que se me había fabricado un delito. Me estaban culpando de algo que no tenía nada que ver”.
La supuesta evidencia por la que deciden investigar y detener a Raúl, se basa en que su número telefónico aparecía en el registro de llamadas de un policía municipal de Nezahualcóyotl, asignado a la colonia en la que Jorge vivía con su familia, y al que le llamó para pedirle apoyo por el choque del vehículo de su hermana y su mamá. En ese momento, ese policía estaba siendo investigado por un caso de secuestro, denunciado a finales de 2016.
Dentro de la misma carpeta de investigación se documentó que la víctima de secuestro y sus familiares vieron fotos de Raúl y negaron conocerlo; tampoco reconocieron su voz. La entonces Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada usó audios de enero de 1994 para hacer las comparativas de voz con las que se vinculó al proceso, cuando en ese año Raúl era un adolescente de 16 años, mientras que la carpeta sugiere que la negociación la hizo un adulto.
La entrevistada explica a Reporte índigo que de los sucesos han pasado cinco años, en los cuales no denunciaron el caso por el miedo a que se fabricaran más carpetas de investigación –después de la primera crearon dos más– o se inventaran más pruebas. La familia eligió esperar a que las autoridades no pudieran presentar más elementos para dar a conocer las irregularidades del caso.
“El proceso ha sido lentísimo, lleno de burocracia, la fiscalía te la hace cansadísimo o sea, no van a audiencias, no te quieren entregar pruebas. Cada que es una audiencia falta alguien, piden prórrogas o sea, han pasado cinco años, apenas se va a llegar a esta etapa en la que el juez va a revisar las pruebas y va a decir pues si es culpable o inocente”.
Con la reforma judicial, la familia Tirado ve una esperanza para liberar a Raúl
Jafet Tirado, destaca que la semana que viene no solo se define el destino y la libertad de Raúl, sino también está en vilo su familia entera, quienes sufren de graves daños de salud, emocionales y económicos.
«Son nuevos jueces. Son los que van llegando con la reforma judicial y aunque se hable muy mal de la reforma para los abogados, para mi hermano sobre todo, para mí y mi familia representa una esperanza.
“De verdad queremos confiar en los nuevos jueces, que por favor le den su libertad. Está muy claro ahí, las irregularidades, la fabricación que hubo … Tenemos esperanza en que los nuevos jueces hagan justicia y dejen libre a mi hermano y también que vean a todas esas personas inocentes que están pagando por delitos que no cometieron”, concluye Jafet Tirado.
Información. Reporte Índigo.

