El robo de baterías y autopartes ha ido en aumento en la calle Revolución, entre Vasco de Quiroga y Victoria; a diario se registra al menos un hecho de este tipo, de acuerdo con vecinos y comerciantes de la zona.
Para los conductores que acuden al centro histórico y dejan estacionados sus vehículos en las calles cercanas a la plaza cívica Miguel Hidalgo, existe el riesgo de que, al regresar, se encuentren con que sus vehículos ya no cuentan con la batería, un espejo o una polvera, señalaron los habitantes, quienes indicaron que estos hechos se han registrado de manera recurrente en este lugar específico.
«Lo que nos hemos dado cuenta por las personas afectadas que luego preguntan si vimos algo sospechoso, estos robos se han dado más últimamente en la calle Revolución, desde Vasco de Quiroga hasta la calle Victoria. También se ha dado en Padre Marocho y Paseo Río Lerma. Lo que más se llevan son baterías, pero también polveras y hasta espejos», señaló Manuel Vargas.
Por su parte, Eloisa Miranda, comerciante del centro histórico, mencionó que estos lugares han sido recurrentes en cuanto a este delito. Sin embargo, recordó que en una ocasión fue detenido un hombre a bordo de una motocicleta robando baterías, pero al no interponer la persona afectada la denuncia, a los pocos días el hombre señalado rondaba nuevamente estas calles.
«Ya se tenía detectada a la persona o a una de las personas que se roban las baterías e incluso decían que vivía por la orilla del río. En una ocasión lo detuvieron y tiempo después andaba como si nada, porque no se ponen las denuncias. También, ¿cómo compruebas que una batería es tuya o un espejo? Yo creo que por eso esas personas se aprovechan y perjudican a otros», detalló.
Asimismo, explicó que en toda esta zona este tipo de robo es común y por temporadas; cuando las personas están más alertas, los responsables dejan de delinquir, pero regresan siempre a la misma zona, que se encuentra más solitaria por la tarde y noche.
Cabe mencionar que este tipo de delito difícilmente se denuncia por los afectados, y si se reporta al 911, los ciudadanos no llevan la denuncia al ministerio público, por lo que el problema continúa.
Información. Periódico Correo.

