Proyecto estudiantil en Uriangato busca llevar moto eléctrica al mercado.

Juan Carlos Vega Rico, Miguel Ángel Mosqueda López y César Contreras Pérez, estudiantes del Instituto Tecnológico Superior del Sur de Guanajuato (ITSUR), crearon una motocicleta eléctrica a la que llamaron AC-01 y ahora buscan un empresario inversionista que les ayude a reproducirla en serie para su venta.

Comentaron que todas las piezas que utilizaron son comerciales; no partieron de cero, sino que trabajaron con un diseño previamente proyectado en papel. “De acuerdo al diseño, fuimos buscando las piezas adecuadas, desde el cuadro, horquilla, amortiguadores y direccionales. Le dimos un estilo tipo Café Racer para que fuera atractiva para las juventudes”, explicaron.

Al concluir el proyecto, la motocicleta ha participado en varios eventos, como TALENTIC 2025 en la ciudad de León, donde lograron el segundo lugar. “Fue un evento con varias categorías: motocicletas, bicicletas eléctricas, patines eléctricos, movilidad accesible y monoplazas”, comentaron.

Miguel Ángel señaló que armar la motocicleta les costó en promedio 50 mil pesos, pero en el modelo de negocios que presentaron para TALENTIC, el costo estimado de venta sería de 30 a 35 mil pesos. “La motocicleta tiene muy buenas características, es muy fiable y se desempeña muy bien en territorios urbanos”, afirmó.

Juan Carlos explicó que la batería permite recorrer hasta 89 kilómetros. “La pila tarda en cargarse 4 horas y media; si la conectas por la noche, al día siguiente ya está lista para usarse. Cuenta con un indicador de nivel de batería y un foco que parpadea avisando que está a punto de descargarse”.

César comentó que ya analizan incluir indicadores de salud y un cargador solar, aunque esto requiere más inversión. “Para idealizar la moto, nos tardamos un mes en la búsqueda de componentes, otros seis meses y tres meses en el armado. No dedicamos muchas horas porque tenemos que estudiar y asistir a clases; fue prácticamente en horarios libres”.

Los tres universitarios coincidieron en que el tiempo fue su principal reto, ya que debían cubrir sus clases universitarias. “Tuvimos que destinar tiempo al proyecto, a la parte de investigación y documentación, que es muy necesaria, por ejemplo, para participar en la feria industrial Hannover Messe 2025”.

Información. Periódico Correo.

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