¿Por qué Irapuato es la capital de la fresa? Así fue como se hizo famosa.

Irapuato es conocida como la Ciudad de la Fresa y, desde la segunda mitad del siglo XX, orgullosamente como la Capital Mundial de la Fresa.

El camino que llevó a la ciudad a portar estos títulos está lleno de historia, tradición e innovación.

¿Cómo la fresa se volvió tan popular en Irapuato?

De acuerdo con Notas tradicionales de Irapuato, de Género Acosta, la fresa llegó a México desde Francia y fue introducida en Irapuato por Nicolás de Tejeda, quien la trajo desde la Ciudad de México. Al inicio se sembró por simple curiosidad en un bordo del río Silao, sin imaginar que aquella pequeña fruta encontraría en las tierras del Bajío condiciones ideales para florecer.

Con el tiempo, los habitantes de Irapuato reconocieron el potencial del cultivo y comenzaron a aprovecharlo. Uno de los primeros productos que ganó fama fue la nieve de fresa, que rápidamente conquistó a locales y visitantes.

Crecimiento y exportación de la fresa en Irapuato

El éxito del cultivo fue inmediato. Según un reporte publicado en El Progreso de México hacia 1896, en solo nueve meses del año fiscal 1895–1896, el valor de las exportaciones de fresa alcanzó $2,889.00, una cifra notablemente superior a los años anteriores:

  • 1893–1894: $1,283.00
  • 1894–1895: $2,032.00
  • 1895–1896: $2,889.00

El incremento, de más de $1,600.00 en apenas tres años, evidencia el rápido crecimiento del mercado. Además, el documento señala que la fresa no solo se consumía en Irapuato, sino que se enviaba a otras poblaciones y a la Ciudad de México.

En 1908, gracias al ferrocarril, la fruta pudo viajar más lejos, llegando incluso hasta Texas, Estados Unidos, lo que abrió la puerta a la exportación internacional.

Innovación en la industria de la fresa en Irapuato

La creatividad local también jugó un papel clave en la expansión del fruto. En 1922 se inventó la fresa cristalizada, un producto que facilitó su conservación y venta. Más adelante, se desarrollaron vagones refrigerados con fresas congeladas, lo que permitió exportaciones en mayor volumen y a mayores distancias.

El mismo semanario destacaba que la cosecha mexicana tenía una ventaja sobre la estadounidense: al madurar antes, encontraba menos competencia en los mercados internacionales. Aunque las variedades locales de Irapuato eran aromáticas y de buen sabor, se recomendaba introducir nuevas especies de mayor tamaño para aumentar el atractivo comercial. Una lista de horticultores de la época —entre ellos Pedro Vargas, Nicolás Vargas, Victoria Silva y Refugio Rincón— muestra que, ya entonces, varias familias de la región estaban comprometidas con el cultivo de la fresa.

La fuerza productiva de Irapuato, el empuje de sus agricultores y la fama internacional del fruto llevaron a que, en la década de los años 70, la ciudad fuera reconocida oficialmente como la Capital Mundial de la Fresa.

Identidad y orgullo de la fresa en Irapuato

Hoy, la fresa no es solo un cultivo: es un símbolo de identidad, motor económico y parte inseparable de la cultura irapuatense. México es actualmente el primer exportador mundial de fresa fresca y Guanajuato —con Irapuato a la cabeza— sigue entre los principales productores nacionales. Sin embargo, otros estados como Michoacán y Baja California hoy superan en superficie y volumen de exportación.

Pese a ello, Irapuato mantiene el liderazgo simbólico gracias a su historia, a su Feria de las Fresas y al peso cultural que este fruto tiene en la identidad de la ciudad.

Información. Periódico Correo.

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