Venimos a cumplir, dice Alcalde de Celaya tras amenazas.

Después de que el alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez denunció públicamente que le dejaron balas en su propiedad tras operativos de reordenamiento del comercio, señaló que no interpondrá denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) porque ya pasó mucho tiempo, y solo aceptó el reforzamiento de seguridad que le envió la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA); además, dijo que no utilizará chaleco antibalas el día del Grito de Independencia como lo hizo su antecesor: “Sí tengo uno, pero nunca lo he usado”.

El edil expresó que no han sido las únicas amenazas que ha recibido durante su gestión.

Han sido muchas amenazas, de otra forma se me han acercado, me han dicho cosas, no una vez, sino varias veces, pero pues ahí voy yo, Juan Miguel Ramírez Sánchez/Presidente Municipal de Celaya.

Venimos a cumplir: seguirá ordenamiento

Tras las declaraciones que hizo en la ciudad de León el viernes pasado, se le preguntó si dejará de seguir con el ordenamiento del comercio en la zona de Antonio Plaza, y dijo:

“No, nosotros venimos a cumplir. Yo les he platicado que yo soy ya casi un viejito, que estos son mis últimos años, y decidí ser presidente municipal porque quiero ayudar al pueblo, porque me di cuenta de que faltaba alguien que negociara, pero que tomara decisiones”.

Destacó que la ley es la ley y se debe buscar lo que beneficie al pueblo.

“La gente ya no pasaba por el Quinto Sol, la inmensa mayoría no compraba mayoreo ni medio mayoreo, no pasaba por ahí porque le daba miedo. Aparte habían tomado las banquetas que no les correspondía. Actuamos conforme a la ley, aunque hemos negociado, privilegiamos la negociación y el diálogo, pero si hay que tomar decisiones, las hemos tomado y las seguiremos tomando”.

Al preguntarle si se mantiene firme con el ordenamiento de la central de abastos, respondió:

“Sí. Tuvimos pequeños problemas con algunos comercios y les insistimos, y les volvimos a insistir, y al final no querían, iban a meter amparos, y al final aceptaron y quitaron paredes y techos”. 

El alcalde celayense mencionó que no es fácil, porque la gente se acostumbró a que esos pequeños espacios eran de ellos, pero no, son de la ciudadanía.

“Hemos insistido con la fuerza, pero también con el diálogo, y hemos conseguido que se vea más limpio, que se esté ordenando todavía, ya llevamos muy buena parte enfrente de las bodegas y estamos ahí, vamos a hacer que esto sea más bonito”.

Antes no confiaba en fiscalía

Mientras que en el caso particular de las balas que le dejaron en su propiedad, reiteró que no hará denuncia.

“Primero porque ya son varios días, ya pasó el tiempo. El fiscal me habló por teléfono, me dijo, oye, yo estoy dispuesto a recibir la notificación, apoyar, etcétera, pero no, ya pasó el tiempo, ya no. A los que sí les dije fue a la SEDENA, y ellos me mandaron más Guardia Nacional”.

A pregunta expresa de: ¿No es por qué no confía en la Fiscalía, alcalde?, respondió: 

“En un principio, sí; ahora, a esta fiscalía le hemos dado la duda, no sabemos si va a funcionar bien. Por ejemplo, platicó conmigo y me dijo los nombres de las personas, me enseñó los expedientes de las personas que sabían que estaban en la cárcel, de la muerte de Gisela Gaytan, de la muerte del jefe de escoltas mío, de nuestra compañera Paola Quevedo, o sea, nos ha informado y yo he verificado, y sí, los tienen presos, pero algunos de los  intelectuales de estos hechos, no están presos, pero saben quiénes son, los están buscando”.

Sin chaleco antibalas

En cuanto a si, para el día del Grito del 15 de septiembre tiene pensado reforzar su seguridad, se le preguntó si tomaría algún tipo de seguridad extra e incluso el uso de chaleco antibalas como lo hiciera el año pasado Javier Mendoza.

“Nosotros vamos a hacer lo que estamos haciendo, hemos ido a todas partes, hemos estado en todas las comunidades, obviamente tenemos fortalecimiento de seguridad  porque me mandó la SEDENA a más personas, pero eso es lo que estamos haciendo, con discreción la gente se acomoda, está cuidándonos, eso es lo que vamos a seguir haciendo”. 

Respecto al chaleco antibalas dijo: “Tengo creo que uno que me regalaron, pero no, yo nunca lo he usado, nunca lo he usado ni me lo he puesto, no voy a usarlo”. 

El alcalde resaltó que él es cercano a la ciudadanía y eso es lo que le permite que también ellos lo vigilen y que el compromiso sea creciente, porque “cuando uno ve las necesidades de la gente, uno sabe que tiene que seguir luchando, seguir trabajando, porque hay que empezar a darle solución a los problemas”. 

¿Un presidente incómodo?

Al cuestionar a Juan Miguel Ramírez Sánchez si se considera un presidente incómodo, respondió: 

“No sé para quién, lo que pasa es que no se responder la pregunta bien, porque hemos conciliado con las personas que tienen recursos económicos, con los colegios, con las cámaras de productores, con los consejos, porque yo les he dicho que sus proyectos de ellos son nuestros proyectos y lo único que les he pedido es que aparte de apoyar sus proyectos, nosotros tenemos proyectos propios, además el 85% de la obra pública se ha otorgado a empresas celayenses”.

Información. El Sol del Bajío.

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